Boric: demagogia y represión a los 4 años de la Revuelta Popular

Gabriel Boric mantuvo la declaración de guerra al pueblo alzado en Rebelión hecha por Sebastián Piñera, cuya  respuesta militar dejó decenas de muertos, cientos de mutilados y miles de detenidos y torturados.

Gabriel Boric fue la cara visible de la trampa del 15 de noviembre de 2019 con los políticos del sistema, desde la derecha a la izquierda, todos contra el clamor popular de una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, armaron el plebiscito.

Después de las masivas manifestaciones populares, se apuraron para urdir retoques a la Constitución de la Dictadura, para cambiar la fachada jurídica del régimen y seguir el sistema que les permite seguir robando (ustedes lo llaman “ganancias”) y saqueando al país (ustedes le llaman “inversiones” y “desarrollo”).

Fracasaron en el 2021 y volverán a fracasar en el 2023. El pueblo chileno no es bobo.

Sebastián Piñera se juntó en una tribuna internacional con el criminal Duque de Colombia y el represor Macri de Argentina (que perseguía a mapuches del otro lado de la Cordillera asociado con el régimen de acá). Todos se vanagloriaban de ser liberales y se disfrazaban de demócratas; defendiendo sus dictaduras, acusaron a nuestra Rebelión Popular de “izquierda radical”, de “populista”, de “violenta”.

Todo eso, porque la Rebelión se movilizó y llenó las calles con el clamor de libertad a nuestros presos políticos, para que nos devuelvan nuestros recursos de las estafadoras AFP, para que se instale una Asamblea Constituyente Plurinacional y Soberana.

El gobierno Boric, ahora en fuerte decadencia, mantuvo todo igual, aumentó la represión en el Wallmapu y la entrega a los Estados Unidos.

La Revuelta Popular no generó la violencia. La violencia la impuso el régimen continuador de la Dictadura con sus brutales fuerzas policiales y todo el aparato militar.

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Nosotros no somos populistas ni queremos un régimen de conciliación de clases explotadas con su clase capitalista. Lo que si nosotros somos es una izquierda revolucionaria.

Tanto Piñera como la Concertación y Boric nos estigmatizan de radicales, como si querer cambiar de raíz las causas que originan este estado de miseria y explotación fuese una cosa espantosa. Boric y sus amigos son parte del sistema y se esforzaron para darle una nueva fachada.

Linda forma de endulzar los oídos populares. Pícara forma de usar palabrejas para intentar captar simpatías populares. ¡Boric es el que usa la demagogia populista para hacer creer que buscan “redistribuir” la riqueza!

Boric es tan respetuoso de las reglas del sistema, que no pasa de un hijo de la Dictadura, que se negó a tolerar la propuesta democrática de Asamblea Constituyente y nos impuso su Consejo de Expertos controlado por la extrema derecha de los Republicanos.

Boric y todo el sistema pretenden hacer pasar por “estado de derecho” a lo que es un régimen ilegítimo en el que la fuerza bruta es su ley: lo que llaman “derecho” es el privilegio de seguir saqueando nuestros recursos naturales, de los suelos y el subsuelo, del mar y del agua dulce. Y lo que llaman “democracia” no es más que el disfraz de su dictadura del capital.

La izquierda revolucionaria que el sistema calumnia propone un régimen democrático en el que el Estado, surgido de una Asamblea Constituyente Libre Soberana, tenga el signo del Chile proletario, del Chile campesino, del Wallmapu autodeterminado, de la inteligencia intelectual integrada a un sistema económico e institucional de las clases trabajadoras, de las mujeres feministas aboliendo el patriarcado.

Estas son las aspiraciones de nuestra Rebelión Popular de octubre del 2019. Las  palabras mentirosas, calumniadoras y amenazantes de Boric y su “izquierda”, que repiten lo que la derecha dice hace tiempo, no van a hacernos retroceder, porque seguimos siendo parte de la Rebelión y la Rebelión se alza, como la única salida que asegura que el pueblo conquiste por fin su liberación y deje atrás 50 años de dictadura empresarial-político-militar-policia.