Chile y su Deuda Cultural: Reflexiones de Gastón Soublette ante el Consejo Constitucional

Sumérgete en las Reflexiones de Gastón Soublette sobre la Deuda Cultural en Chile. Descubre cómo la falta de orientación formativa y la debilidad cultural influyen en nuestra sociedad. Explora la importancia de proteger nuestro patrimonio y promover la actividad cultural. ¡No te pierdas estas reflexiones que nos instan a valorar nuestra identidad como pueblo!

Mientras que las élites avanzan en los acuerdos pre nupciales de su modelo económico, académicos y figuras nacionales han desfilado por los lujosos pasillos del ex congreso nacional en una serie de exposiciones de diversos temas. Uno que siempre se espera es Gastón Soublette, el casi centenario filósofo, musicólogo y académico, quien expuso ante la comisión de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales del Consejo Constitucional, sobre los deberes del Estado con la cultura y el patrimonio.

Soublett indicó que  “la crisis moral que hoy está pasando nuestra sociedad no tiene solo una causa, pero la más determinante parece ser la falta de una orientación formativa de la persona, lo cual, a su vez, proviene de la debilidad cultural del país. Ante el embate de un modelo de civilización que privilegia por sobre todo la economía y la tecnología, carecemos de una base de virtud y sapiencia, reduciendo inconscientemente nuestro entendimiento a un complejo de lugares comunes regido por la lógica de los negocios”.

Esto nos retrotrae al significado de ser realmente chilenos nacionalistas, que dan vueltas en círculos a través de la figura cultural de EE UU y progresistas que toman como modelo a Europa, desconociendo nuestras raíces latinoamericanas más profundas.  El Filósofo Gastón Soublett habla de la “auto deuda” no en abstractos, entonces, aprovechando la conmemoración de los 50 años del inicio de este modelo violento, podríamos dar vuelta los ojos a una expropiación violenta de nuestras raíces culturales también, nuestras costumbres populares, música, barrios, y podríamos observar que nuestro quehacer está bombardeado por hitos que nos volvieron menos barriales, viviendo como una colonia de culturas ajenas y no teniendo raciocinio de lo que estábamos perdiendo. 

Soublett también afirmó que “La cultura, en el sentido amplio e histórico de la palabra, es la estructura de la conciencia social de una nación, lo cual incluye una cosmovisión o paradigma, usos y costumbres, saberes, artes y patrimonio. La cultura, en el sentido restringido de la palabra, está referida a la actividad o vida cultural de un país. Por su trascendencia, el concepto de cultura debe ser incluido en la carta fundamental de la legislación en sus dos sentidos”. Todo esto de manera telemática.

Chile tiene una deuda cultural para consigo mismo. Sus excelentes artistas, escritores, pensadores, su sabiduría popular y aborigen poco y nada pesan en la vida de la nación. Su patrimonio natural y urbano es normalmente saqueado sin misericordia”, agregó Soublette, para concluir que “es un deber del Estado proteger y conservar el patrimonio cultural tangible e intangible de la nación, y promover la actividad cultural del país, aportando los recursos necesarios para esa finalidad”.

El Estado debe tomar como tarea propia, la difusión de nuestro acervo cultural. También debe hacer posible que todos, sin restricción de ninguna especie, puedan gozar dell acceso a los bienes culturales, así como también de expresar libremente las formas y quehaceres que son parte de su propia identidad cultural.

Estamos en un punto de nuestra historia en el que ya no sólo debemos luchar por sobrevivir a este modelo, también debemos darnos a la tarea de recuperar lo que somos,un pueblo diverso y único, latinoamericaindio, mestizo, digno y propio.  Eso somos.  

Este proceso constitucional no da el ancho y en diciembre ¡Va a caer!