Cobre: El tesoro nacional que merece ser protegido y controlado por todos nosotros. ¡Entérate de las razones de la renacionalización!

¡Oportunidad perdida! Con la riqueza regalada a empresas transnacionales entre 2005-2014, podríamos haber tenido educación, salud y pensiones de calidad. ¡Es hora de acabar con el saqueo y nacionalizar nuestros recursos! 💪💰

1. Beneficio económico: La nacionalización permitiría al Estado tener un mayor control sobre la industria del cobre y beneficiarse directamente de los ingresos generados por su explotación. En lugar de depender de las empresas extranjeras para la extracción y exportación del mineral, el Estado podría asumir un papel activo en la producción y obtener mayores ganancias.

2. Protección de recursos naturales: La exportación de concentrado de cobre implica un alto consumo de agua dulce, lo cual es especialmente problemático en áreas donde escasea este recurso, como el norte de Chile. La nacionalización del cobre permitiría implementar medidas más estrictas para preservar el agua y evitar su desperdicio en el proceso de exportación.

3. Reducción del impacto ambiental: La exportación de concentrado implica el transporte masivo de piedras y materiales estériles, lo que genera un gran consumo de energía y emisiones de carbono. Al nacionalizar la industria, se podría implementar una estrategia de fundición y refinación del cobre en el país, lo que reduciría significativamente el transporte y las emisiones contaminantes asociadas.

4. Generación de empleo y desarrollo local: La nacionalización del cobre permitiría al Estado tener un mayor control sobre las políticas de empleo y desarrollo en la industria minera. Esto podría llevar a la creación de más puestos de trabajo y a un mayor impulso económico en las comunidades locales cercanas a las minas.

5. Mayor soberanía y autonomía: Al nacionalizar el cobre, el Estado recupera el control sobre uno de los recursos más importantes de la economía nacional. Esto le brinda una mayor autonomía y capacidad de decisión en la gestión de la industria, evitando la dependencia de empresas extranjeras y protegiendo los intereses nacionales a largo plazo.

6. Recuperación de la soberanía: La ruptura con la producción del cobre orientada a la especulación financiera, considerando que representa el 54% de las exportaciones y una parte importante de la producción mundial, daría fuerza para cancelar los acuerdos que las potencias extranjeras han impuesto en contra de los intereses del pueblo.

Más informaciones brindadas por Alcayaga:

Existen informes desde el Ministerio de Minería sobre el aumento de la producción que ya está programada para los próximos siete años. Se espera la producción de siete millones más de cobre. 

En la misma línea, existe un informe de Cochi referido a un extracto ejecutivo que establece el aumento de la producción en base a los proyectos ya catastrados de las empresas mineras. Lo que aumenta principalmente es la exportación de concentrado -de nueve millones actualmente- a casi diecisiete millones el año dos mil veintisiete. 

Y ese es el punto, el CONCENTRADO 

Esto ya no es minería. Es simplemente extractivismo. Sacar piedras de un yacimiento, molerlas, hacerlas finas y enviarlas por un tubo hacia los puertos, botando el agua. Con ello, contribuimos a la profundización de dos problemas fundamentales: el del medioambiente y el del gran robo de nuestras riquezas.

La Universidad de Chile ha sacado la cuenta de lo que significa la exportación de concentrado en el calentamiento global y el desperdicio de agua. 

Más del 40 % de las emisiones totales de carbono a la atmósfera por parte de la minería, se produce por enviar concentrados al Asia y otros países; dos tercios de lo enviado es pura piedra molida, material estéril que no sirve para nada.  

Esos concentrados en la actualidad se transportan en alrededor de novecientos barcos, y con el aumento programado aumentarán a mil quinientos. Esos barcos van a quemar y enviar a la atmósfera miles de toneladas de petróleo, incrementando el calentamiento global. De esos mil quinientos barcos, mil van a llevar materia innecesaria y sin valor económico.

El concentrado que se envía consume un 50% de agua dulce del norte de Chile. Y en  Antofagasta e Iquique esa agua se pierde. Es agua dulce que necesitan las poblaciones, y las comunidades, no obstante que allí mismo se pierde en el mar. 

Las 10 grandes mineras “transnacionales” que consideró este estudio de CIPER son: Anglo American Sur, Mantos Copper, Los Pelambres, Candelaria, Quebrada Blanca, Escondida, Collahuasi, Cerro Colorado, Zaldívar y El Abra. Las mismas obtuvieron una renta económica de US$120 mil millones entre 2005-2015. 

En el documento se detalla que: 

“La renta regalada a las mineras en el periodo estudiado equivale a casi 6 veces el total de los fondos soberanos actuales del país o al 45% del PIB del año 2014. Si estos US$120 mil millones hubiesen sido ahorrados por el país e invertidos como fondos soberanos, rentarían un flujo anual de más de US$7 mil millones, asumiendo un patrón de inversión conservador. Es decir, el país tendría cada año un flujo estable anual de recursos, independiente de las fluctuaciones del precio del cobre,  equivalente a casi todo el gasto público en salud, lo que implica que se podrían doblar los servicios públicos de salud del país de manera permanente.

El regalo que hoy el Estado les hace a estas 10 mineras al permitirle apropiarse de estas enormes sumas, no tiene justificación económica alguna. Los recursos regalados anuales promediaron US$12 mil millones durante el periodo 2005-2014. Se ha estimado que la gratuidad de la educación en el país, entendida como el financiamiento estatal completo y en todos los niveles de la educación, requiere de recursos equivalentes a casi US$5 mil millones al año. Además, se estima que la reforma tributaria promulgada recientemente va a recaudar US$6 mil millones anuales como máximo.

Es decir, con la riqueza regalada anualmente a estas grandes empresas transnacionales durante el periodo 2005-2014, se podría haber financiado educación gratuita completa y mejorar el sistema de salud y pensiones de manera definitiva con los US$7 mil millones restantes. 

Todo ésto, sin necesidad de haber hecho una compleja reforma tributaria de inciertos efectos sobre la inversión y la eficiencia económica.”

Nosotros podemos terminar con esta manera extractivista, de la minería actual nacional y si nacionalizamos el cobre y todos los recursos naturales, también. 

Ya que sin nacionalizar no podemos imponer nada a la minería extranjera puesto que el TLC con Estados Unidos y ahora el TPP11, en los requisitos de desempeño establecen que no podemos imponer ni hacer cumplir varios de esos requisitos a los inversores extranjeros.

Así que existe una sola forma de terminar con la exportación de concentrado: la nacionalización. No existe otra forma. 

La diferencia entre apropiación y nacionalización. 

Arturo Alessandri y Rodrigo Álvarez, juristas que no son de izquierda, establecen que la nacionalización requiere solamente una indemnización adecuada y se tiene que adaptar a lo que establezca en el pago de su apropiación el mismo Estado,  evaluando primero en esa cifra la cantidad de materias primas que se han llevado sin pagar por las mismas, los daños que han realizado al medio ambiente y las maniobras que realizan en paraísos fiscales y arreglos. 

Chile no necesitaba ninguna inversión extranjera para desarrollar la minería. 

El daño ocasionado por las mineras extranjeras en nuestro país es extraordinario, pues no tan solo no han pagado impuestos, sino que han hecho desaparecer miles trabajos de la pequeña minería, producto de que la sobreproducción generada en los diez primeros años hizo bajar dramáticamente el precio del cobre, conduciendo a una baja sustantiva de sus aportes al estado y destruyendo el empleo, cuya mayor parte en Chile la proporcionan la mediana y pequeña minería junto a los pirquineros que, prácticamente, desaparecieron por la caída del precio del cobre, de 1,40 dólar hasta 0,60 centavos.

Respecto a que no se puede refinar en Chile por el daño ambiental 

Son las empresas transnacionales mineras las que han difundido,  desde hace muchos años, la información de que la fundición y la refinación del cobre genera mucho daño al medio ambiente. Y eso lo hacen para llevarse el concentrado a menor costo y mezclado con otros materiales extremadamente caros, que a simple vista pasan desapercibidos 

Aquí un cuadro de las fundiciones que existen en el mundo. Las primeras son las masas efectivas, los de más bajo costo y las menos contaminantes en principio son la china.

¿Por qué se construyeron desde el año dos mil cinco en adelante? ¿Para qué? Para precisamente fundir el concentrado chileno. 

Cuando esas fundiciones, con esa calidad, nosotros podríamos tenerlas acá. Existe la fundición de Huelva en España que no contamina. Existe una fundición en Hamburgo, en el medio de la ciudad. Fundición de cobre que tampoco contamina. Esa fundición la podemos construir en Chile para y por los Chilenos.