Denuncia por Conflicto de Intereses: Representación de Naomi Biden para el Estado Peruano y otros Estados

No asombra descubrir que Naomi Biden, hija mayor de Hunter Biden, ha ejercido como abogada representando al gobierno de Perú en un momento en que también residía en la Casa Blanca junto a su abuelo, el presidente Joe Biden.

El juego “limpio” del Imperialismo

No asombra descubrir que Naomi Biden, hija mayor de Hunter Biden, ha ejercido como abogada representando al gobierno de Perú en un momento en que también residía en la Casa Blanca junto a su abuelo, el presidente Joe Biden. El imperialismo y la burguesía en sí misma actúa de todas las formas posibles para garantizar sus ganancias y acuerdos, sin vueltas ni moralismo. 

Este hecho plantea de manera simple como no importa que existan conflictos de intereses y la imparcialidad en la toma de decisiones, considerando la influencia que el gobierno de Estados Unidos tiene en asuntos internacionales, especialmente en América Latina. Esta información no es difundida ni por Estados Unidos, ni por la firma, y menos aún Por el Estado Peruano. 

En septiembre de 2021, se constató que Naomi Biden estaba brindando representación legal al gobierno peruano en un caso contra Worth Capital Holdings 27 LLC, que alegaba que Perú estaba interfiriendo en la operación de una refinería de petróleo en la Amazonía del sur. Este caso, con una demanda de 590 millones de dólares por daños y perjuicios, aún está en curso, y la función precisa de Naomi Biden en el mismo sigue siendo desconocida.

El hecho de que Naomi Biden y su esposo, Peter Neal, hayan vivido en la Casa Blanca mientras ella representaba activamente a un país extranjero, plantea el juego sucio que este sistema quiere mantener tapado bajo la llamada palabra de “democracia” donde en realidad no existe ni  transparencia y neutralidad cuando se trata de ganancias. 

Además, nos preocupa que esta no sea una situación aislada y que exista la posibilidad de que Naomi Biden haya representado a otras naciones extranjeras mientras ocupaba esta posición. El título que ostenta actualmente, “asociada de arbitraje internacional”, levanta inquietudes sobre la naturaleza de sus responsabilidades y si ha estado involucrada en casos similares con otros países.

Maple, señala que algo de culpa habría tenido PPK al obstruir los trabajos de la firma en Pucallpa, donde opera una refinería bajo la denominación Petróleos de la Selva. La empresa atribuye esa presunta conducta del expresidente a un litigio entre Blue Oily Pure Biofuels del Perú por US$45 millones que se dirimió en la Cámara de Comercio de Lima en el 2014. En ese entonces, PPK era director de Biofuels Perú.

Aún así, Maple es una empresa  que tiene por detrás a la compañía estadounidense Worth Capital Holdings 27 LLC, la cual es la que se beneficiaría con los 590 millones de dólares. 

La relación entre Naomi Biden, el gobierno peruano y otras naciones: ¿Democracia para quién?

En la encrucijada de la política global, la relación entre Naomi Biden, el gobierno peruano y otras naciones plantea interrogantes acerca de la verdadera esencia de la “”democracia”” -burguesa- y sus alcances. Nos encontramos en un momento crucial en el que Estados Unidos se proclama como el principal defensor de la democracia burguesa, imponiendo sus políticas en América Latina, su “patio trasero”, sin tolerar objeciones a sus intereses y directrices.

Es imperante levantar la voz y exigir la salida de los capitales rapiña de nuestro suelo latinoamericano. Grandes corporaciones controladas por el imperialismo han saqueado nuestros recursos, imponiendo una carga insostenible de costos sociales, económicos y medioambientales. Lo que estas trasnacionales se llevan en ganancias a expensas de nuestras vidas y la explotación de nuestro pueblo supera en creces los 590 millones de dólares.

La voracidad con la que se despojan nuestras riquezas, relegando a nuestro pueblo a condiciones de vida precarias, deja en evidencia la injusticia y la inequidad inherente a este sistema que se enmascara bajo el disfraz de la democracia.

Hoy, la falsedad de esta supuesta democracia queda al descubierto una vez más. La denuncia de la nieta de Biden en el caso del arbitraje de Maple arroja luz sobre el actuar de la burguesía, donde para ellos hay democracia y para el pueblo oprimido dictadura férrea. Pero este problema va más allá de un caso particular, revelando un entramado complejo y profundo que socava la verdadera esencia de la democracia.

Es fundamental reconocer que la “democracia” actual solo busca el beneficio de  unos pocos privilegiados. En este contexto, nos vemos en la encrucijada de cuestionar esta palabra tan alabada por la gran industria de la propaganda, a los Estados al servicio de las grandes corporaciones y las Universidades…  Este sistema democrático que sustenta a todo un sistema económico dedicado a la destrucción, la rapiña, el saqueo, la masacre de pueblos enteros y la guerra. 

Un llamado a la verdadera democracia 

Ante esta realidad, es imperativo repensar y redefinir lo que entendemos por democracia. La verdadera democracia no puede ser un mero barniz que cubre las intenciones egoístas de unos pocos, debe ser la representación de la gran mayoría de oprimidos hacia un mundo en el cual se desvanezca la explotación del hombre por el hombre.  Debe representar la voz y la voluntad del pueblo. 

Al alzar nuestra voz en unidad de clase, podemos desafiar la opresión y la explotación. Es necesario trabajar juntos para construir un futuro donde la democracia sea sinónimo de fin de la explotación y desarrollo del progreso social en el camino que la historia marca, hacia adelante.