El acuerdo de doble tributación entre Chile y Estados Unidos: una capitulación que favorece el saqueo y la desigualdad

El acuerdo de eliminación de la doble tributación entre Estados Unidos y Chile se presenta como una medida para proteger intereses económicos, pero en realidad busca reducir la carga tributaria para facilitar el saqueo continuo de recursos por parte de AFP, ISAPRES y compañías mineras extranjeras. Estas empresas se aprovechan de los subproductos del cobre, perpetrando un saqueo que debe ser detenido. ¡Exijamos el fin de esta explotación desmedida! #NoMásSaqueo

Este acuerdo exime de impuestos a los grandes empresarios en los países donde invierten, con el objetivo de fomentar la entrada de capital. 

Trece años y al fin, el Senado de Estados Unidos ha aprobado una ley para un proyecto de acuerdo entre Chile y Estados Unidos que evita la “doble tributación” de las empresas estadounidenses y chilenas que realizan negocios en ambos países, donde obviamente se sabe quien es el león y quien, el gatito.

La prensa burguesa INTERNACIONAL (clave es destacar este punto, puesto que la prensa oficial nacional nada ha dicho sobre este despilfarro) destaca que esto beneficiará enormemente a las empresas estadounidenses que buscan aprovechar el saqueo del litio, un mineral vital en la carrera tecnológica en la que las grandes potencias están inmersas, principalmente en su confrontación con China. 

Es necesario resaltar que todo esto hace parte de la lucha por el control del mercado mundial. Nosotros somos el suelo de extracción de las materias primas, nada más que eso. La demanda de este mineral para la fabricación de baterías y dispositivos de alta tecnología ha aumentado considerablemente.

El avance de este acuerdo, que aún debe ser ratificado por el Congreso chileno para su promulgación, ha sido celebrado por el gobierno actual, argumentando que “reducirá la evasión fiscal” al obligar a los países firmantes a compartir información tributaria de las empresas que operan en ambas jurisdicciones.

Misma celebración que se realizó con la aprobación del TPP11, Angloamerican en los Bronces y con el nuevo proyecto (aún no aprobado) sobre la Ley de Cabotaje la cual es otra de las patitas que cerrará, por fin, uno de los mayores ciclos de subordinación al capital extranjero en la historia de Chile. 

En general, este acuerdo evita que una empresa pague impuestos tanto en su país de origen como en el país donde realiza inversiones. Mediante diversas disposiciones, se alivia esa carga fiscal, lo cual genera un incentivo para que el país de destino reciba más inversiones.

Sin embargo, lejos de traer beneficios, este acuerdo facilita la extracción y el saqueo de nuestros recursos naturales por parte de grandes corporaciones “transnacionales” imperialistas. 

Manifiesta Rosana Costa, Presidenta del Banco Central: “Esta reducción de impuestos del 35% al 10% de interés, con un período de implementación que lo reduce al 15%, supondrá un costo de 131 millones de dólares para las arcas públicas de nuestro país.”

Este obsequio a Estados Unidos fue diseñado nada menos que por todas las “manitos” de la democracia. Desde el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, tanto Lagos, Bachelet como Piñera pusieron todo su empeño en garantizar la firma de este nuevo acuerdo de sumisión y saqueo por los Estados Unidos. 

Ahora, el gobierno de Boric se verá obligado, por sus propios acuerdos,  a continuar la herencia de sus predecesores y poner la firma final en esta nueva capitulación que permitirá arrodillar nuestra ya golpeada soberanía nacional para enriquecer a unos pocos empresarios estadounidenses, a expensas de la pobreza y la destrucción de nuestro territorio. 

Y es que hay algo que debemos entender, una vez que le das la mano a la derecha, firmas con el Diablo. Más aún si ahí está el imperialismo. 

El gobierno de Apruebo Dignidad y la ex Concertación han capitulado a la sumisión y conformismo ante los poderosos empresarios y las corporaciones transnacionales, lo cual solo agrava la precaria situación en la que se encuentra la clase trabajadora, todo en beneficio de unos pocos capitalistas.

Es imperativo tomar una postura enérgica contra los grandes empresarios y el imperialismo, en defensa de nuestra soberanía, y luchar por cambiar este rumbo, reviviendo la lucha por la nacionalización de todos nuestros recursos naturales, bajo la gestión directa de los trabajadores y por una Asamblea Constituyente, como medio de gestar un nuevo poder que pueda hacerle frente al poder establecido.

Por eso, alzamos la voz por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, que nos permita construir desde las bases de esta sociedad y codo a codo con todos los pueblos oprimidos de este país, levantando propuestas que den respuesta a nuestras necesidades. 

  • Por la recuperación de los recursos naturales
  • Por la Recuperación de la Soberanía Nacional
  • Por el Fin del Saqueo
  • Por la implementación de grandes obras públicas que generen empleo, sean compatibles con los estándares de preservación ambiental y respondan a las necesidades actuales de la soberanía, como lo son la implementación de un sistema avanzado de transporte público, trenes, viviendas dignas, carreteras,etc. 
  • Por la recuperación de la educación, salud, y pensiones. Queremos soluciones a partir de mesas de trabajo sobre las propuestas de los sectores inmersos en estos frentes para poder darle una respuesta real a las demandas populares.