¡El Cobre: Nuestra Riqueza, Nuestra Decisión! ¡Recuperemos la Soberanía Popular!

¡Es hora de encontrar soluciones! El capitalismo nos lleva a un futuro sombrío bajo el peso de las malas prácticas de consumo y la obtención de ganancia a cualquier costo. A este ritmo, no hay un futuro planeta tierra. #RecursosNaturales #PersonasAntesQueGanancias #Sostenibilidad

Cada cierto tiempo el desteñido y bizantino progresismo, convenientemente encierra el debate sobre la nacionalidad del cobre y minerales chilenos a una cuestión de procedimientos, burocracia y negociación. O sea, nos vamos a sentar a conversar y a negociar con la derecha, sabiendo -y la historia está de testigo- que ese camino es de pérdida absoluta.

  • Los recursos naturales en Chile son de una riqueza abrumadora, pero agotables. La capacidad del neoliberalismo de asignarles valor hasta el agotamiento del recurso es infinita, y aunque sólo administran lo que la naturaleza hace, los capitalistas se sienten dueños de sus ganancias, por sobre las necesidades de las personas que habitan los territorios desde donde se extraen esas riquezas.
  • Esto no sólo nos pasa en Chile, el mundo está plagado de ejemplos pero hay muy pocas soluciones al respecto. El capitalismo nos arrastra a un fin bien miserable delante de las malas prácticas de nuestra sociedad de consumo. A este ritmo, no hay un futuro planeta tierra.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, propuso este año en Davos avanzar hacia un capitalismo descarbonizado para enfrentar la crisis climática. Y manifestó que las decisiones de las cumbres del clima deberían ser vinculantes, tal como los tratados de libre comercio.

Petro planteó en el  Foro Económico Mundial  de Davos, que el capitalismo descarbonizado es una fórmula para evitar la extinción del planeta, por lo que defendió que Latinoamérica debe pasar de “una economía extractivista, es decir, que extrae del suelo y vende sin transformar, a una economía productiva que genera mucho más trabajo”.

El presidente de Colombia expone que mediante una regulación el capital se adecua, y eso no es cierto y tampoco posible. El mercado no se autorregula por qué el mundo político está permeado por los intereses económicos. ¿Quién va a regular? ¿El mundo político oficial? Por cientos de años han tenido ese control.

Lo que hace evidente, la solución, es muy difícil de asumir, esta sociedad coja mantenida a fuego por los intereses individuales le es imposible pensar lo común, esa incapacidad si la llevamos a la política del cobre, la hace más brutal

La inversión extranjera en la minería chilena, fue y sigue siendo absolutamente innecesaria e inútil, puesto que el Estado siempre tuvo los medios para desarrollar la minería del cobre, señala una de las veces más reconocidas en la defensa de la nacionalidad de nuestros recursos naturales, según el economista Julián Alcayaga.

“En efecto, en el año 1973, las empresas nacionalizadas en 1971, producían 615 mil toneladas (T.) de cobre, lo que equivalía al 8,2% de la producción mundial, que en ese entonces era de 7,5 millones de T. En el año 1989 la producción mundial llegó a 9 millones de T., había aumentado en 1,5 millones de T., de las cuales 628 mil T. de ese crecimiento mundial fueron producidas por Codelco, alcanzando el 13,8% de la producción mundial, es decir, aportó el 41,2% del aumento mundial de la producción de cobre entre 1973 y 1989, último año que gobernó la dictadura”.

Además,

“Este aporte del 42,1% del crecimiento mundial de la producción de cobre, entre 1973 y 1989, lo hizo Codelco, o sea el Estado de Chile, lo que constituye la prueba más irrefutable de que Chile nunca necesitó inversión extranjera para desarrollar su minería. Sin embargo, las mineras extranjeras, que en 1989 producían sólo 214 mil toneladas (T.), hoy día producen más de 4 millones de T., es decir casi 20 veces más que en 1989, y más de 2 veces más que lo que produce Codelco en la actualidad”.

Cabe pues la pregunta: ¿Cómo es posible que se haya autorizado esta nefasta inversión extranjera en nuestra minería, no habiendo ninguna necesidad de ella?

La respuesta es dolorosamente sencilla: la corrupción de nuestras élites políticas y económicas produjo esta colosal catástrofe de la innecesaria inversión extranjera en nuestra minería.

Hoy esta se expone como logro, algo como si a Chile le favorece, TPP 11 de por medio, el capitalismo ha concentrado los Estados a su antojo sin oposición.

El senador de derecha del Partido Nacional Francisco Bulnes declaró en 1971

“…pero ser partidario de la propiedad privada no significa oponerse en principio a que determinadas actividades económicas pertenezcan al Estado por razones excepcionales. De acuerdo con esta manera de pensar, nunca nos hemos opuesto conceptualmente a que el Estado chileno se haga dueño de la gran minería del cobre, que provee la mayor parte de las divisas con que cuenta el país (…) y cuya permanencia en manos extranjeras significa, obviamente, que el producido de una riqueza natural imposible de reponer no queda totalmente en Chile, sino que se va en parte al exterior”.

Hoy la única manera de generar acción Pública sobre las ganancias de nuestras riquezas es bajo el control absoluto del Estado, siempre y cuando ese Estado esté bajo control popular.