El Voto En Contra y el nuevo partido de “izquierda”

Rechazamos las “nuevas” constituciones que mantienen el sistema heredado de la Dictadura intacto, como también rechazamos nuevos partidos institucionales que sirgan para cooptar al movimiento de masas y subordinar las luchas sociales al gran capital.

El Comité por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana firmó el “Encuentro Chile vota en Contra’” y seguirá apoyando todas las iniciativas que ayuden a derrotar al gobierno Boric y a todo el sistema en el referendo de diciembre.

Para que el pueblo pueda estar presente en la elaboración de una nueva constitución que represente sus intereses, es necesario que el proceso ocurra por mecanismos distintos a los que el sistema actual, testaferro de la Dictadura, nos impone.

Es preciso que los delegados de la Asamblea Constituyente sean elegidos a partir de las bases, esto es, a partir de las asambleas populares y cabildos.

De la misma manera que el sistema nos impuso sus 12 Bordes y la Comisión de los 24 “expertos” para mantener todo igual o peor, el pueblo precisa imponer mecanismos para resolver los problemas estructurales que los pueblos que viven en Chile sufren.

Varios de los grupos que están participando de la campaña por el Voto en Contra en diciembre, tienen como intención real agruparse en un partido político institucional que herede el expolio del Frente Amplio después de diciembre, cuando la sentencia de muerte política del gobierno Boric le sea dada, cuando quede totalmente bajo el control de la derecha.

Estos grupos quieren fortalecer el Comando En Contra, que nunca despegó por objetivos similares, para fortalecer el nuevo partido político institucional, el sucesor del Frente Amplio. Cuatro años al parecer no bastaron para redefinir el escenario de las castas políticas nacionales. Sin control del pueblo, la efectividad de cualquier dirigente termina siendo usada en contra de las luchas del pueblo, relegando la soberanía popular al antojo de una pequeña clase social que determina el futuro de todo un pueblo. 

El objetivo de esa política es canalizar el enorme descontento popular por medio de un partido  de “izquierda” institucional, que pueda servirle como cara bonita a la derecha que también vive una enorme crisis.

La sobrevida de ese partido será aún menor de la que tuvo el Frente Amplio debido a la creciente crisis generalizada del sistema, como efecto de la agudización de la más profunda crisis capitalista mundial de todos los tiempos.

Es evidente que por detrás de esa iniciativa está el dedo, siempre presente, de la Embajada de los Estados Unidos, que tiene como objetivo, como ya lo declaró públicamente la general de cuatro estrellas Laura Richardson, controlar nuestras riquezas.

Nos quieren usar como retaguardia estratégica para irse a la guerra, como solución a su crisis.

Nosotros no somos cómplices de esa política traidora y pro imperialista. Por eso la denunciamos y la seguiremos denunciando públicamente. 

Le apuntamos con el dedo en la cara a los que a ella adhieren, aunque sea con las mejores intenciones, para que lo evalúen bien, pues están firmando su muerte política para el próximo período.

Esa es una política que, a pesar de representar una traición de lesa patria, tendría algún sentido en una situación de parálisis y de desmoralización generalizada de la “izquierda” institucional y de los grupitos de la izquierda pequeño burguesa, que representan los intereses de las capas medias de la población.

Ellos apuestan a que todo seguirá igual por mucho tiempo.

Nosotros apostamos a que la agudización de la crisis, debido a la crisis estructural, que es mundial, pondrá inevitablemente a los trabajadores y a las masas en movimiento nuevamente en el próximo período.

Y es para ese escenario que debemos prepararnos, superando los errores cometidos durante la Revuelta Popular de octubre del 2019. Para empezar, la falta de dirección política y de organización, que facilitaron la infiltración y el control institucional del movimiento, con el apoyo de la “izquierda” institucional.

Rechazamos las “nuevas” constituciones que mantienen el sistema heredado de la Dictadura intacto.

En diciembre, Votamos En Contra 

Y estamos a favor de una A/C Libre y Soberana, como salida para la brutal crisis que nos golpea duramente.