Entrevista a Sergio Grez

Porque en realidad la alternativa a la cual estaremos confrontados en diciembre de este año es o una constitución neoliberal con la firma de Lagos, la actual, o una entre comillas nueva constitución igualmente neoliberal o peor tal vez en algunos aspectos, porque no sabemos qué va a salir de este proceso, si es que gana a favor, con la firma de Boric.

Comité por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana: Con Setenta años recién cumplidos don Sergio, me me sorprendió de que estuvo de cumpleaños hace tan poco, hoy día nos visita, en la tercera entrevista en Contra Corriente el licenciado magister y también tiene un doctorado en historia en la en la ciudad de París Francia y él se incorporó al departamento de historia de la Universidad de Chile en 2004. Su área de interés principal es la historia de los movimientos populares en nuestro país buscando integrar tanto lo social como lo político en una perspectiva que considera también las dimensiones económicas, ideológicas y culturales. Así que muy bienvenido Don Sergio Grez.

Bueno muchas gracias por la invitación. Tú dirás.

Don Sergio, usted declaró en 2017, en la entrevista con el medio diario Universidad de Chile, la cita “La pérdida de iniciativa política por parte del Ejecutivo, además del propio diseño constituyente de la Presidenta Bachelet, lo cuestionamos desde el primer momento. Este proceso constituyente era altamente probable que fuese absolutamente inviable dado los altísimos cuórums que la mandataria se fijó para que esto siguiera adelante” – Diario U de Chile.

Hoy Don Sergio, después de seis años de esa respuesta, la Constitución de Pinochet sigue vigente y puede ser peor con la mayoría republicana y partidista sujeta al acuerdo del 15 de noviembre. Qué quiere proponer otro nuevo texto ¿Cómo ve usted la propuesta de la elite nuevamente Don Sergio? ¿Qué ha cambiado del año 2017 en adelante?

La constitución de la dictadura, la original, la del plebiscito fraudulento de 1980 ha sufrido numerosísimas modificaciones a partir de 1989. Las primeras modificaciones a ese texto se hicieron durante la dictadura. En los últimos meses de la dictadura. Este es un plebiscito del cual nadie quiere acordarse, porque sorprendentemente después de que en el sí y en el no las posiciones habían obtenido entorno al 44% más menos si no me recuerdo, el esto es esto es, el voto favorable Pinochet y 56% el no, el voto contrario a Pinochet.

Resulta que en el invierno de 1989 se hizo un plebiscito para refrendar reformas constitucional consensuadas entre el gobierno de la dictadura y la oposición moderada, la concertación en el cual el resultado fue en torno al 90% o poco más de los votantes a favor de dicha reforma.

Resulta muy curioso constatar esta cuasi unanimidad del electorado después de una campaña tan ardua y una polarización tan marcada como había sido la que eh se había plasmado en el resultado del plebiscito de octubre del año anterior.

Esto es 1988. ¿Y qué ocurrió? Ocurrió que como parte de la transacción o de las transacciones de esta transición negociada hacia la democracia liberal, ambos bandos, se pusieron de acuerdo en una suerte de pasando y pasando, en el cual la dictadura o los círculos de Pinochetismo le concedieron a la posición moderada una serie de reformas al texto original en el sentido de suavizar algunas aristas, entre otras esta es una grama significativas, el famoso artículo ocho, de la constitución de mil novecientos ochenta, que establecía la proscribieran de los partidos, organizaciones que proclamaran el uso de la violencia política para la obtención de sus fines o que adquirieran a la idea de la lucha de clases.

Evidentemente, una disposición de este tipo, no podría haber subsistido mucho más tiempo en un contexto general de democratizaciones en América del Sur, Chile era el último de los países en democratizarse, puesto que ya no tenía ningún sentido y la nueva estrategia de dominación imperial para el subcontinente apuntado más bien a la instalación de gobiernos civiles elegidos democráticamente y controlados a través de otros mecanismos entonces se desechaba por un buen tiempo la forma abiertamente dictatorial de control del subcontinente latinoamericano.

O sea esta disposición tarde o temprano iba a caer casi por su propio peso. Y a cambio de esta y de otras reforma la concertación le regaló su futura mayoría parlamentaria al Pinochetismo, puesto que sabiendo, porque las encuestas así lo revelaban, que en las elecciones parlamentarias y presidenciales por venir ganaría la oposición, esta sacrificó la posibilidad de hacer reformas profundas, de cumplir con el programa ofrecido al pueblo, puesto que a cambio de estas reformas concedidas por los círculos del pinochetismo, la concertación permitió que se elevaran sustantivamente los quorum para la reforma constitucionales.

De manera tal que sin el acuerdo de la derecha, de la derecha clásica, la que había sostenido a la dictadura, no era posible realizar o no sería posible realizar ninguna reforma estructural, ningún cambio constitucional, es decir, se le otorgó el derecho a veto. A la minoría de derecha o de ultra derecha.

La constitución de 1980, a partir de 1989 se hizo más pétrea, más rígida, más difícil de modificar. Con todo, mediante la política de los consensos, se continuaron haciendo reformas constitucionales. Y el paquete más importante que dura fue eh la de las reformas 2005 consensuada en Ricardo Lagos y Pablo Longuea. Una reforma en la cual la ciudadanía no fue consultada y que introduzco modificaciones importantes a la constitución. Término de senadoes vitalicios, designados, término de la inamovilidad de los comandantes en jefe de las fuerzas armadas y del director general de carabineros eh entre otras reformas. Se le recortaron poderes, superior de seguridad nacional y hasta se le cambió el nombre.

Con todo la constitución siguió siendo un traje a la medida del modelo económico y social neoliberal. Y con posterioridad se le ha enrejado numerosas otras reformas especialmente del 2019 para inhabilitar el proceso constitucional en el contexto de la reunión popular que se estaba desarrollando en el país.

Si consideramos todas estas reformas podríamos decir que, no más de la mitad de la constitución actual. Corresponde al texto original. Lo que quiere decir que la respuesta que se puede dar a tu pregunta tiene que ser necesariamente matizada. Es, y no es, la constitución de Pinochet.

Más que sostener que es la Constitución de Pinochet yo diría que sigue siendo una constitución hecha a la medida del modelo de economía y sociedad neoliberal, no solo porque ha sufrido muchas modificaciones sino además por la cuestión que es formal, no es lo más importante, pero también tiene cierto significado simbólico, ya no lleva la firma de Pinochet.

Desde 2005 lleva la firma de Ricardo Lagos y de todos sus ministros de entonces, dentro de ellos, el de la señora Bachelet. Entonces hoy día es una falsa disyuntiva, es una suerte de chantaje muy parecido al que nos hizo la concentración durante tantos años, “voten por nosotros o o se quedan con los partidarios de la dictadura” el sostener que eh hay que escoger entre la constitución de Pinochet y cualquier cosa que nos pongan.

Porque en realidad la alternativa a la cual estaremos confrontados en diciembre de este año es o una constitución neoliberal con la firma de Lagos, la actual, o una entre comillas nueva constitución igualmente neoliberal o peor tal vez en algunos aspectos, porque no sabemos qué va a salir de este proceso, si es que gana a favor, con la firma de Boric.

Es este la disyuntiva a la cual estamos sujetos. Y te puedo adelantar un poco mi posición. Al respecto. Y es que las elites políticas, la casta política, especialmente la casta política parlamentaria y de gobierno, quiere cerrar por arriba el desafío que les lanzamos por abajo en octubre 2019 y cerrarlo a como dé lugar mediante una nueva constitución para que nunca más desde su perspectiva absolutamente de forma errónea antipopular podamos levantar la bandera de la asamblea constituyente libre y soberana para una constitución efectivamente democrática.

Entonces nuestra bandera tiene que ser necesariamente la de impedir ese cierre. ¿Cómo?

De lo inmediato haciendo que el voto en contra sea mayoritario. Que se rechace este arreglín que viene del acuerdo por Chile, acuerdo que suscribieron todos los partidos representados en el parlamento con excepción de los publicados que han sido los más beneficiados. Desde el partido comunista, pasando por toda la vieja concertación por el Frente Amplio y por otros grupos que tienen representación parlamentaria.

Hay que impedir que se cierre. Ese cierre de las elites de la casta política. La cuestión constituyente tiene que mantenerse abierta. No para que sea el centro de nuestras preocupaciones, porque el centro de nuestras preocupaciones. De frente a las preocupaciones, de los movimientos sociales de las organizaciones populares tienen que hacer sus reivindicaciones. Las reivindicaciones históricas y sus nuevas reivindicaciones, no obstante tenemos que mantener así sea por un tiempo que no sabemos cuándo va a durar a modo de principio la bandera la exigencia de una asamblea efectivamente libre y soberana, para refundar en un sentido democrático y popular el Estado de Chile.

Don don Sergio uno de los temas que se ha tratado también con respecto a este despojo constituyente del poder original al pueblo, no solamente por la carta política sino por toda la elite nacional, en ese sentido ¿Como usted ve preparado al pueblo para poder asumir una responsabilidad como para generar la fuerza para romper ese ese acuerdo desde abajo y crear una un espacio como una Asamblea Constituyente Libre y Soberana. ¿Cómo ve usted eso?

Lo primero reconocer y que estamos en en un mal momento, en un muy mal momento. Vivimos un clima de reacción conservadora. Que se inicia el 15 de noviembre de 2019 con el mercado acuerdo con la paz social y la nueva constitución. Gestado entre Gallos y Medianoche por la carta política parlamentaria cuyos dos principales articuladores hoy día son las dos principales autoridades del estado. Gabriel Boris, actual presidente de la y Coloma presidente del senado, autoridad que es la llamada a sustituir al presidente de la república en caso de que se produzca una vacancia.

Esto no no es casualidad, esto es altamente simbólico la clase dominante ha apremiado a los dos principales responsables de este acuerdo que permitió que Piñera se salvara, continúe su gobierno hasta el final, que permitió además apagar poco a poco las llamas de la rebelión popular o ayudada por el covid marzo del año siguiente y hoy día ocupen estas dos altas magistraturas.

Es un contexto de reacción conservadora. Que se ha visto ratificado en numerosos eventos. Desde el plebiscito del cuatro de septiembre del año pasado hasta las elecciones de consejeros constitucionales del siete de mayo del presente año y más allá de los eventos electorales electorales una suerte de reflujo de la lucha social y de ofensiva conservadora de las ideas más reaccionarias, más fascistoides y conservadoras eh que se expresan en distintos escenarios y de distintas maneras.

En ese contexto plantearse la tarea de la Asamblea Constituyente Libre y Soberana no parece ser viable en el corto plazo. Ni siquiera tal vez en el mediano plazo. Ojalá me equivoque.

  • El acuerdo por la paz social.
  • El proceso constituyente controlado por el congreso nacional. Me refiero al de la fallida convención constitucional.
  • Los resultados del plebiscito y todo lo que ha venido para acá, especialmente el acuerdo por Chile.

El cual fue muy bien bautizado por un egregio militante del Partido Comunista, a pesar de que su partido, lo afirmó como acuerdo de la infamia porque eso no configuran un cuadro muy alentador. Por esomi idea es que el movimiento popular no puede poner el centro de sus esfuerzos, de su actividad en la cuestión constitucional o constituyente, no la debe abandonar.

Pero el centro tiene que estar puesto en otro lado. En la recomposición del tejido social, en la reconstrucción del movimiento social, de las organizaciones sociales, populares, en la acumulación de fuerza, pero con una perspectiva de autonomía respecto a los partidos políticos institucionales, del empresariado, de fundaciones, de ONG, de las iglesias, de una serie de poderes fácticos o legales, que en el fondo lo único que hacen es de cooptar, desviar, manipular, utilizar para sus propios intereses, que no son los intereses de las grandes mayorías, los esfuerzos, y, la capacidad política, que pueden desarrollar eh estos movimientos y sectores.

Para poder volver a ese punto que, a mí me parece súper interesante, porque Daniel Jaude, también hace un par de de meses atrás, también habló de que la izquierda debería de des-institucionalizarse. ¿Usted cómo cómo ve esa perspectiva? ¿Tratando de lógicamente re-configurar el tejido social?

No se que es lo que entiende él por des-institucionalizarse ¿Ya? Tal vez no entendemos lo mismo. Yyo estoy por la idea, y de eso estaría acuerdo con quien sostenga, de que hoy no es el momento de que el Movimiento Popular se inmiscuya en las luchas por conseguir espacios institucionales. En las instituciones del Estado.

No podemos desgastar nuestras escasas energías, nuestras escasas fuerzas, en presentar candidaturas a alcaldes, a diputados, a senadores, a presidentes de la república, con eso no quiero decir que nunca más haya que hacerlo. Pero hoy día no puede estar puesto el centro, ni siquiera, un nivel de esfuerzo mínimo de estas cuestiones.

Porque ¿Qué le sacamos? Con enviar al parlamento. Dos, tres, cuatro, cinco, siete personas, salidas de nuestras filas, que tienen toda nuestra confianza, sabiendo que poco o nada van a incidir en leyes favorables a los intereses de las grandes mayorías y sobre todo teniendo presente que el actual contexto y la propia dignidad del movimiento popular, que no tiene representaciones políticas, porque hay una izquierda social, pero no hay izquierda política, para mí quienes administran el modelo no son parte de la izquierda, definitivamente, podrán ser de centro izquierda, podrán ser social liberales, me refiero a las fuerzas que están en los gobiernos, pero no, son de izquierda. Porque para eso hay que ser anticapitalista y a estos no les alcanza ni siquiera para ser antineoliberales en muchos casos.

En este contexto de dignidad nuestra, hay que reconocer que no tenemos capacidad para controlar, para supervisar, para fiscalizar, a nuestros supuestos e hipotéticos representantes en las instituciones del Estado. Y como bien sabemos la capacidad de corrupción del sistema es muy grande.

¿Por qué? Porque, estos representantes se constituyen o se terminan constituyendo como una casta aparte. Con sueldos millonarios como es el caso de los parlamentarios, los ministros, los presidentes de la república y otros altos magistrados. Evidentemente que la tentación, y no solamente la tentación, aún cuando no roben, ¿Ya? Aun cuando se limiten a recibir sus dietas o sus honorarios o sus sueldos. Eso ya los coloca muy por encima del nivel de vida, no solo de la gente que gana el mínimo, de los trabajadores manuales, sino que de gran parte de los profesionales.

Te aseguro que cualquier ministro o diputado, alcalde e de alguna comuna importante, gana mucho más que el académico mejor remunerado y con mayores títulos que puede haber en Chile.

Entonces, son una carta aparte. Y como bien decía Marx “No es la conciencia la que determina el ser, es el ser social, el que determina la conciencia”. O como decía un filósofo materialista, alemán, que Marx y Engels, gustaban de citar, Feuerbach: “No se piensa de la misma manera en unas chozas que en un palacio” y eso es lo que ocurre con nuestra carta política de “izquierda”. Ellos se han alejado del pueblo. Ellos tienen sus propios intereses. Y actúan en función de ellos.

Y eso es lo que, nos permite entender que toda a izquierda institucional, partido comunista incluido, haya votado para que un pinochetista, Coloma, sea el presidente del senado. Y eso nos explica también que hayan permitido que otros connotados pinochetistas. Hernán Larraín, ocupe una posición destacadisima en la comisión de expertos, que fue la que escribió el borrador de Nueva Constitución que hoy día se está discutiendo y así sucesivamente.

Supongo yo de sus palabras que usted va a votar en contra en en diciembre.

Absolutamente lo dije desde el primer día. Mi voto es en contra. El voto nulo o la abstención en este caso no sirve. Favorece a quienes quieren aprobar este nuevo engaño constitucional. Hay que votar en contra.

El acuerdo en realidad del del 15 de noviembre, el acuerdo por Chile y el nuevo proceso constitucional tiene altas probabilidades de caer. ¿Cómo cómo va el siguiente paso? No solamente para fuerzas populares sino para para el país. ¿Cómo ve el proceso una vez caído el el acuerdo y la derrota en realidad de la propuesta en diciembre?

Aunque es imprescindible rechazar, votar en contra, aunque es imprescindible hacer colapsar esta maniobra antidemocrática, la del acuerdo con Chile y el consiguiente proceso constituyente, eso no basta.

Es importante lograrlo, pero no basta. El centro desde ahora y después de diciembre está en la reconstitución del movimiento popular. Con los criterios de autonomía que se señalaba.

Eso tiene que ser el centro y en general el fortalecimiento de las organizaciones sociales populares siempre va a ser el centro. Es lo que permite plantearse otras tareas. Si no hay un movimiento popular fuerte, articulado, con grados mínimos de unidad de acción y de coordinación, de conciencia política, y de proyección política, nada se puede lograr.

¿Por qué fue derrotada la rebelión popular de fines de 2019? No fue derrotada por la presión. Llevábamos un mes y la feroz represión del gobierno de Piñera no era capaz de doblegar esta rebelión que se extendía por prácticamente todos los rincones del país. Lo que derrotó a la rebelión popular fue una astuta maniobra política, el acuerdo del quince de noviembre, que además contó con circunstancias favorables, posteriormente la epidemia de covid, que fue utilizada por el gobierno de Piñera para encerrar a gran parte de la población, para restringir hasta las libertades de movimiento de manera que eso se concatenó, se articuló, con esta baja que ya venía desde mediados de noviembre 2019 de la reunión popular para permitir su extinción por completo, utilizando además el proceso constituyente diseñado por esta misma carta política como una especie de sucedáneo o de eh de desvío de energías por parte de los sectores populares y de los movimientos populares.

Esto es canalizar la tremenda explosión de rebeldía social por una vía institucional que terminó siendo absolutamente inocua para los intereses sistémicos como fue el proceso constituyente canalizado a través de la convención constitucional.

Don Sergio nos gustaría para poder finalizar, se pasa volando este este momento siempre, para poder finalizar nos gustaría que lo pueda entregar a los auditores y auditoras eh de nuestro medio y también para los militantes de izquierda eh un breve mensaje ¿Cuál es el horizonte que tiene don Sergio Grez para la lucha hoy día?

Tenemos que confiar sino exclusivamente, principalmente, prioritariamente, ahora y siempre, solo en nuestras propias fuerzas. Esto lo he dicho muchas veces, pero no temo a repetirme puesto que me parece que es esencial. No hay salvadores, no hay mesías, la emancipación no nos va a caer del cielo, no nos va a hacer regalada. Si nosotros no somos capaz de lograrla, nadie nos la va a regalar. Tenemos que confiar en nuestras propias fuerzas.

No van a haber parlamentarios, presidentes de la república, líderes todo poderosos, instituciones nacionales o internacionales, que van a hacer el trabajo por nosotros. Si no somos capaces con esfuerzo, dedicación, perseverancia y sobre todo con inteligencia política, nadie lo va a hacer en nuestro lugar.

Muchas gracias Don Sergio por la oportunidad de poder conversar. Espero que esto se siga repitiendo.

Así que muchas gracias a ustedes y quedo disponible para nuevos encuentros. Hasta pronto.

Muchas gracias.