Estado pequeño para los gastos sociales, estado máximo para los parásitos financieros: ¿EL MILAGRO DE MILEI?

En su plataforma electoral, se prioriza la flexibilización laboral y recortar el gasto estatal en jubilaciones. Esto puede empeorar la situación de los trabajadores y beneficiar a los especuladores financieros. Además, se propone desregular la actividad monetaria y financiera, lo cual puede llevar a crisis como la de 2008. Es un enfoque de Estado pequeño para gastos sociales y máximo para favorecer a los actores financieros. #PolíticaEconómica #FlexibilizaciónLaboral #RecortesGastoEstatal

Javier Milei ha sido lanzado a la política argentina con la fuerza de la propaganda oficial, como un supuesto crítico del sistema que quiere acabar con la corrupción del estado.

En las recientes elecciones provinciales, la decadencia del “fenómeno Milei” empezó con las denuncias del candidato a gobernador de Neuquén por “La Libertad Avanza”, Carlos Eguía, quien acusó a Carlos Kikuchi, muy próximo a Milei, de pedir cargos en la legislatura neuquina. Siguió con denuncias de candidatos locales en Tigre, Vicente López, Quilmes y otros distritos, lo que incluye dinero, asedio sexual y venta de candidaturas. Y la lista de denuncias es enorme.

Javier Milei: del discurso “libertario” a la moral de Menem

En su plataforma electoral tiene prioridad la “flexibilización laboral”, que implica acentuar el actual régimen de ingresos sujetos a la productividad y eliminar la indemnización por despido, lo que, en realidad, sólo puede empeorar aún más la peor situación histórica de los trabajadores, con 40 % de la fuerza laboral trabajando en negro o con “factura”.

Para “recortar el gasto del Estado en jubilaciones y pensiones”, la salida sería restaurar el “sistema de capitalización privado”, lo que significa transferir una parte de los fondos del ANSES a cuentas privadas. Nada muy diferente de lo que hizo Menem en los años 90: financierizar los mecanismos de la deuda pública para favorecer a los grandes especuladores financieros.

La “desregulación” monetaria y financiera internacional de Milei, es la misma que condujo al estallido capitalista del 2008 con las consecuencias que se mantienen hasta hoy.

La política de que los “bancos de inversión” sólo se dediquen a eso es lo que los grandes especuladores propugnan.

El estado pequeño lo es para los gastos sociales, mientras que es un estado máximo para favorecer a los parásitos financieros.

Milei, las privatizaciones y la dolarización de la economía

La propuesta de Milei de dolarizar la economía es la misma que funcionó con el ministro de Economía Cavallo bajo Menem, con la paridad forzada 1:1 y que llevó a la Argentina a la bancarrota.

“Una competencia de monedas que permita a los ciudadanos elegir el sistema monetario libremente o la dolarización de la economía”, con la más completa dependencia del Banco Central de los Estados Unidos, la Reserva Federal, que es un organismo privado.

La dolarización favorece la maxi- devaluación del peso, con amplio impacto sobre los trabajadores, hiperinflación y aumento  de la deuda pública y externa.

Las privatizaciones en masa fueron uno de los componentes del quiebre de Argentina después de Menem, por valores irrisorios, ya que las pagaban con títulos de la deuda pública super desvalorizados. El principal objetivo sería privatizar a YPF, la estatal del petróleo, favoreciendo a sus padrinos políticos.

Lo más gracioso es que el trumpista Milei quiere privatizar todo.  Abrir todo el mercado y hasta usar la comercialización de órganos humanos destinados al trasplante para superar la crisis.

El discurso es una cosa, pero la práctica es otra. Su padrino Donald Trump hizo exactamente lo opuesto, buscando cerrar los Estados Unidos. La fuerza de la necesidad, potencializada por la mayor crisis capitalista de todos los tiempos, se impuso.