Gobierno Boric aumenta la militarización del Wallmapú: Nueva base militar en Traiguén

En este marco, el gobierno Boric no sólo mantiene el estado de emergencia en el Wallmapu, sino que ha dejado en pie todas las estructuras de la Dictadura. ¿Para donde vamos y que necesitamos defender?

El gobierno Boric anunció el aumento de la militarización  en el Wallmapú. Será instalada una base militar más, en Traiguén, Región de la Araucanía.

El sistema capitalista de los ricos y poderosos se ha atrincherado en las esferas del poder y sólo ha respondido con más represión. Mientras que el gobierno Boric y todo el sistema siguen aferrados a su pacto hecho a la medida de los poderosos, para imponernos una “nueva” constitución, totalmente alejada de la genuina participación popular. 

Los ricos han recurrido a los mismos partidos políticos que han gobernado por más de 30 años, para que sean ellos, en “representación nuestra”, quienes nos digan que tipo de constitución vamos a tener.

El movimiento social que dio lugar a la Revuelta Popular, no ha sido tomado en cuenta en ningún momento y sólo se le ha convocado por las vías institucionales, como si ese camino fuera el único posible de recorrer.

Mientras todo esto ocurre, los partidos políticos que se dicen de izquierda, han escondido la cabeza y se han sumado sin mucho chistar a los acuerdos de las cúpulas corruptas y criminales de empresarios y políticos que hacen todo lo posible por imponernos su “normalidad” de hambre y miseria para los pueblos, tanto chileno como Mapuche.

En este marco, el gobierno Boric no sólo mantiene el estado de emergencia en el Wallmapu, sino que ha dejado en pie todas las estructuras de la Dictadura.

Coherente con lo anterior, el régimen se ha lanzado en picada contra los trabajadores, generando una tasa de cesantía cercana a los dos millones de personas y facilitando las condiciones para precarizar aun más los salarios y arrebatarnos nuestros antiguos derechos.

Ante este escenario de ataque a las clases trabajadoras, el silencio de organismos sindicales tales como la Central Unitaria de Trabajadores, se puede interpretar como clara complicidad. Durante el periodo de pandemia, estos organismos se auto decretaron confinamiento y no fueron capaces de levantar, siquiera, una declaración ante el brutal ataque del sistema capitalista hacia las clases trabajadoras.

Todo lo anterior se ha agudizado por el brutal ataque al pueblo hermano Mapuche. Debemos elevar la lucha en solidaridad con el pueblo chileno y por la libertad de los presos políticos, mapuche y chilenos.

El régimen ha puesto sobre la mesa un escenario de ensayo de guerra civil, utilizando para eso a grupos fascistas armados que, en colusión con las fuerzas represivas, han descargado su odio de clase contra quienes se movilizan en defensa de los derechos humanos.

A lo anterior, el pueblo chileno y mapuche han respondido con movilización y lucha,  con ribetes heroicos a veces, pero no es suficiente. 

Se hace necesario la irrupción de cientos de miles, de millones de hombres y mujeres que le devuelvan la iniciativa al pueblo y pongan a la defensiva a los sostenedores del régimen.

El pueblo puede y debe pasar a la ofensiva e imponer un escenario bien diferente al actual. Y en esa dirección, trabajamos sin claudicar ni someternos al itinerario del régimen.

Por eso, hoy llamamos al conjunto de las clases trabajadoras, a las mujeres, estudiantes, pobladores, no binarios, Lesbianas, Gays, Bisexuales, Personas Transgénero, Queer, Intersexuales, Asexuales y otras identidades diversas y al conjunto del pueblo chileno y mapuche a tomar las siguientes medidas:

– Desarrollar la unidad más amplia desde la base social en todos los territorios del país, expresada en Asambleas Territoriales conformadas por chilenos, mapuche, estudiantes, trabajadores, pobladores, mujeres y toda la población que quiera un país más justo.

– Que cada Asamblea Territorial elabore su propio plan de lucha y reivindicaciones sectoriales.

– Que se ejerza desde la base la democracia directa, eligiendo sus voceros entre los más destacados luchadores de cada sector, que se comprometan con ese plan de lucha y lo defiendan en forma consecuente, pudiendo ser removidos de inmediato por la propia Asamblea en caso que lo anterior no ocurra.

– Que todas las Asambleas Territoriales y las organizaciones sociales concurran a una Gran Asamblea de Todo el Pueblo.

– Que esta Gran Asamblea de Todo el Pueblo exija la renuncia inmediata del genocida Boric, de todos sus ministros, de todos los intendentes y gobernadores.

– Que exija la renuncia de todo el Congreso Nacional por incompetencia y complicidad por graves crímenes contra el pueblo.

– Que convoque de forma inmediata a una Asamblea Constituyente, plurinacional, plenipotenciaria, genuina y elegida por las bases sociales por voto popular directo de lxs constituyentes.

En lo inmediato impulsamos la lucha por:

¡Libertad inmediata a todas y todos los presos políticos Mapuche y chilenos sin ninguna condición!

¡Sueldo mínimo de un millón de pesos que permita paliar en parte los efectos de la crisis que ha sido provocada por los capitalistas!

¡Juicio y castigo a los criminales civiles, policías y militares que han cometido graves violaciones a los derechos humanos!

¡Dejar nulos todos los decretos y leyes que significan el traspaso de recursos públicos a los grandes empresarios!

¡Fin de inmediato al sistema de AFP y de Isapres!

¡Nacionalización de todos los recursos naturales y mineros hoy en manos de empresarios privados y de empresas transnacionales!

¡Confiscación inmediata de todas las fortunas mal habidas producto de la corrupción, el robo, narcotráfico y tráfico de influencias!

¡Plan Nacional de Alimentación de emergencia para toda la población de bajos ingresos!

¡SON MÁS DE 30 AÑOS, VAMOS POR NUESTRO FUTURO!

¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!

¡POR UN CHILE Y WALLMAPU LIBRES!

¡ROMPAMOS LA TRAMPA DE DICIEMBRE, ASAMBLEA CONSTITUYENTE LIBRE Y SOBERANA!