La salida para los trabajadores y el pueblo chileno

Que la voz de la Rebelión Popular aún retumbe hasta dentro de sus cenáculos parlamentarios hasta que la tortilla se vuelva y la Dignidad se haga costumbre

El papel del gobierno Boric como bombero de la Rebelión Popular del 2019 queda a cada día más claro.Boric, sus satélites y todo el sistema quieren imponernos a “nueva” constitución que mantiene intactas las estructuras de la Dictadura, que le sirven a un puñadito de “expertos” que se han enriquecido sobre nuestra sangre. A cada día que pasa el pueblo repudia con más fuerza el sistema actual.

La presión sobre el gobierno de Piñera ejercida por el movimiento de masas fue enorme. El imperialismo buscó desesperadamente controlarlo por medio de concesiones mínimas debido a la creciente crisis mundial, especialmente en América Latina.

Parte de la izquierda comenzó a levantar el lema de la Asamblea Constituyente que acabó siendo canalizada para la Convención Constituyente con los mismos diputados del régimen encargados de turno en mantener la “democracia” de la Dictadura; una mayoría de diputados constituyentes abiertamente de derecha, dada la existencia de un régimen político controlado por la Constitución de 1980 durante décadas.

Las instituciones del régimen en ninguno de los gobiernos de la llamada “democracia” dan cabida a las necesidades de los trabajadores y del pueblo.

El capitalismo ha demostrado que no puede resolver los problemas de la clase trabajadora de las ciudades y las minas, de los campos y los puertos.El capitalismo no puede dar una solución a los actuales y futuros jubilados.

El capitalismo ha convertido a la salud y la educación en mercancías inalcanzables para las mayorías populares.La burguesía no aceptará nunca la autodeterminación del pueblo Mapuche.

El sistema patriarcal burgués no resolverá las demandas de libertad e igualdad de los movimientos feministas.Por un Poder Popular Constituyente Libre y Soberano.

Necesitamos construir un Poder Popular Constituyente que rompa las nuevas trampas. Con esa fuerza, debemos irrumpir en todos los terrenos. Debemos seguir construyendo esta nueva identidad colectivista y solidaria.

Que la voz de la Rebelión Popular aún retumbe hasta dentro de sus cenáculos parlamentarios hasta que la tortilla se vuelva y la Dignidad se haga costumbre.

Es necesario guiar el movimiento de masas en el sentido de avanzar a través del fortalecimiento del poder de los trabajadores. En este momento parece bastante paralizado, pero la agudización de la crisis tiende a hacerlo entrar en movimiento en el próximo período, de manera similar a lo que sucede en Ante el escenario actual, lo que le queda hacer al pueblo es organizarse de manera independiente.

La demanda principal de las protestas fue cambiar el sistema de raíz, tener pensiones dignas, acceso a la salud de calidad, educación sin fines de lucro, trabajos bien remunerados, viviendas dignas, el fin del extractivismo que acaba con nuestra flora y fauna, el fin del intervencionismo en territorio Mapuche y una larga lista de reivindicaciones que componen las exigencias del pueblo.

Esas exigencias no pueden ser resueltas por medio de los mismos partidos políticos que han permitido durante años la explotación inhumana del pueblo.

Los cambios deben venir desde abajo, del pueblo trabajador, desde las mujeres que luchan, desde los pueblos originarios que aún resisten y desde los jóvenes estudiantes que han sido la línea avanzada del movimiento popular.

Para ello es necesario que sea retomada la organización de cabildos populares, asambleas territoriales y la organización de los sectores laborales y estudiantiles, dejando fuera la corrupción que pretende utilizar las justas demandas del pueblo como consignas de cambios cosméticos que pretenden llevarnos por el mismo lugar de siempre.

Esto no se trata de la pésima gestión de Piñera y compañía o de las enormes limitaciones del gobierno Boric. Se trata del sistema viciado del cual usufructúan por turnos la casta política servil al empresariado.

Es nuestro deber histórico poner fin a esta situación, por todos y todas los que ya no están y que entregaron su vida por los cambios sociales necesarios, por quienes fueron mutilados y por quienes están encarcelados, por nosotros mismos que somos capaces de cambiar los cimientos de nuestra sociedad sin necesidad de un partido político que pretenda lucrar con nuestras necesidades.

En el calor del movimiento de masas es necesario agrupar a los revolucionarios y activistas que se destacaron en la lucha para construir el partido revolucionario de los trabajadores.

¡Arriba las y los que luchan!

¡Formación o revitalización de las asambleas populares!

¡Todos a votar En Contra en diciembre!

¡Por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana!