Pinochet A 50 años de un Servil

¿Cómo fiscalizar si responden o no a intereses particulares? Los legisladores no declaraban sus patrimonios, o al menos no todo su patrimonio. Hace más de una década eso era normal

Pinochet es más que un traidor, asesino, terrorista, ladrón y cobarde. Eso lo debe saber Matamala y agregarlo en su siguiente columna. Pinochet fue todo eso porque servía a intereses fuera de Los Andes.

El dictador, profundamente SERVIL, no se levantó una mañana y dijo “Me considero una especie de libertador o estadista experto en economía capitalista y este país debe tener ese modelo social” No, no fue así. Esto es lo que las columnas de opinión o debate intra-partidista, por conveniencia, nunca mencionan. La derecha populista, en su momento prendía velitas al asesino servil.

Y hoy, sin tapujos, lo tratan de Dictador, porque es necesario para mantener el modelo que les genera jugosas comodidades de por vida con el trabajo de la gente. Pinochet no soluciona nada en nuestro país, pero soluciona mucho de quienes estuvieron detrás de las ideas de la Dictadura.

Pinochet era demasiado mediocre para instalar un modelo solo. Para tener la lealtad del Ejército necesitaba “grados” no un nivel de inteligencia ni ser sobresaliente en algo, pues con un aliado como Estados Unidos lo conseguiría sacando del medio a Schneider y Prats.

La aparición del Servil

La gesta del derrocamiento de Allende fue dirigida desde Estados Unidos mucho antes de que asumiera el compañero presidente.

El 15 de septiembre de 1970, durante una reunión de veinte minutos en la Oficina Oval, entre las 3:25 p. m. y las 3:45 p. m., el presidente Richard Nixon ordenó a la CIA fomentar un golpe militar en Chile.

Según notas manuscritas tomadas por el director de la CIA, Richard Helms, Nixon emitió instrucciones explícitas para evitar que el recién elegido presidente de Chile, Salvador Allende, asumiera el cargo en noviembre, o para crear las condiciones para derrocarlo si asume la presidencia. “1 en 10 posibilidades, tal vez, pero salve a Chile”. “No me preocupa [sobre] los riesgos involucrados”, anotó Helms en sus notas mientras el presidente exigía un cambio de régimen en nuestro país, que se había convertido en el único del mundo en elegir libremente a un candidato socialista. “Trabajo de tiempo completo: los mejores hombres que tenemos”. “Hacer gritar a la economía”.

Este registro es el único en el mundo donde un presidente norteamericano en ejercicio, deja huella de sus fechorías. Relevante es para Chile saber quién está detrás de los intereses reales de disputa política en el mundo. El golpe no fue para eliminar “el cáncer comunista”.

Fue por dinero, por controlar las ganancias de nuestros recursos naturales para el bienestar, principalmente, de la cultura y sociedad norteamericana y para pagar la lealtad al grupo servil del capital nacional chileno. La instalación del golpe tiene mucho de comunicación, crisis interna, ingobernabilidad y un supuesto salvataje coordinado hasta el destajo. Los “Serviles” triunfan, ya que tienen el control absoluto de las armas; una de ellas, la prensa. Edwards, director de El Mercurio, se reúne en Washington con el director de la CIA. Hacen desaparecer al general Schneider y en ese momento surge el servil General Pinochet.

Cuéntale eso a Matamala (…) ¡Por Favor!, Estados Unidos usando medios de comunicación para hostigar a pueblos en Latinoamérica, Estados Unidos apretando económicamente a pueblos en Latinoamérica ¿No resulta conocida la estrategia?

Cable News Network (CNN) es una multinacional estadounidense de noticias, fundada en 1980 por el magnate de los medios Ted Turner y Reese Schonfeld.

CNN es parte de Warner Bros. Discovery, un grupo masivo que comprende marcas como Discovery, Warner Bros, HBO, HGTV, Food Network y muchas otras.El grupo Warner Bros. Discovery generó más de $33 mil millones en ingresos en 2022.

Propiedad principalmente de inversores institucionales, CNN es parte del poder económico global y sirve como difusor de los intereses financieros y geopolíticos de esas corporaciones.

Entre sus falsos positivos —noticias falsas— incluye montajes que han sido desmentidos públicamente. Entre ellos, casos en Irak y Venezuela, golpeada económicamente por cancelaciones unilaterales desde Estados Unidos —Ups—, aunque quisiera pasar desapercibido hoy, por intereses de buscar alternativas energéticas, pero así es:

Matamala paseando por supermercados en Caracas Entonces, la instalación del modelo capitalista en Chile y en el mundo necesita de serviles, principalmente que carezcan de valores en la defensa del pueblo, que sean capaces de seguir órdenes emanadas de Estados Unidos —en el caso latinoamericano— y que tengan la capacidad de adormecer a la opinión pública con artilugios solamente discursivos.

Medios de comunicación y poder económico son usados hasta estos días en contra de cualquier alternativa ideológica y moral al poder. El capital encontró mejores aliados, que pueden gobernar con mayor eficiencia sin dañar su imagen y manteniendo sus intereses.

La salida democrática chilena para terminar con la dictadura está nuevamente marcada por la intervención de EEUU, quienes desde 1986 vienen mirando con determinación cómo los militares en Chile ya no cumplen con los fines y objetivos del Imperio y le quitan el apoyo a la dictadura, pese a la defensa irrestricta de Reagan.

El secretario de estado le dice al jefe de la Casa Blanca que Pinochet tiene las manos llenas de sangre, y comienza su desplome. La dictadura cae y queda su modelo. La clase política disfruta de él: patrimonios gigantes, producto -según ellos- del arduo trabajo que significa la defensa de la democracia.

¿Cómo fiscalizar si responden o no a intereses particulares? Los legisladores no declaraban sus patrimonios, o al menos no todo su patrimonio. Hace más de una década eso era normal, la bonanza del Estado de Derecho y su servilismo, terminan llenando las arcas de los carceleros y el pueblo cree.

En estos días estar en contra de Pinochet es necesario. Hasta rojo Edwards lo trató de Dictador, porque así debe ser. La disputa siempre será por los intereses de los grandes capitales. La clase política así lo entiende y negocia estabilidad propia para gobernar, dispuesta a pagar el precio. La concentración de medios es algo inherente a ese control, uno de los ejes centrales que el poder real mantiene. De ahí los serviles van cambiando, lógicamente, eso es indudable e irrefutable.

Antiguamente eran los montajes de la segunda y el mercurio. Hoy es el no hablar del servilismo de Pinochet y su banda “Los de derecha”, por salvar la otra cara de la misma moneda “Los serviles de izquierda”. Es lo que CNN defiende con su servil favorito, Matamala. Y esto no es únicamente una cuestión discursiva e imaginaria, son hechos irrefutables.

La imagen manejada para el control de las necesidades del pueblo, desde 2018 a la fecha, ha sido adormecer las demandas con una crisis económica, donde la concentración de riqueza es el principal beneficiario. El modelo por sobre cualquier cosa, lo que necesitan intrínsecamente las ideas de la dictadura, es un Estado unitario que arrastre al pueblo al control mediático de la democracia, y a repartir la torta de la dulce patria. La desigualdad ha aumentado, la pobreza en América Latina ahoga a la clase trabajadora y la guinda de la torta —la inteligencia artificial— avanza para hacer desaparecer de manera definitiva el último bastión de lucha que le queda a los pueblos, la unión de las clases trabajadoras.

Todo a expensas de una representación de cartón. El Dictador no muere. Los serviles se reproducen a costa de las ideas de transformación. Todos guiados y alineados por la política internacional, dirigida por la cabeza en el área económica.

EE.UU. vuelve a imponer los términos en nuestro país como lo hiciese en la década de 1970, de manera muy sutil, con sus propios medios y a expensas de los servidores de siempre.

Antiguamente fue Pinochet, hoy sus ideas las adopta la élite gobernante y sus predecesores. Entonces, el verdadero trabajo de Pinochet fue ser servil y dirigir una élite que servirá por muchos años a costa de todo a esa idea, no a la falsedad del patriotismo, ni el amor al pueblo.

El problema que sostiene esta gran faja de tierra por 50 años no es estructural, es moral.