Que a los tibios se los coma el pueblo

Basta con mirar al otro lado de la cordillera para darse cuenta que los puentes no se construyen por arriba, que los tibios se derriten fácil -pues el pueblo los bota así como los elige- y que la olla a presión podría reventar o quemarse de manera espontánea.

(La lucha por el  expolio del gobierno Boric)

Basta con mirar al otro lado de la cordillera para darse cuenta que los puentes no se construyen por arriba, que los tibios se derriten fácil -pues el pueblo los bota así como los elige- y que la olla a presión podría reventar o quemarse de manera espontánea.

El agónico Gobierno Boric, vacío de izquierda, se encuentra plenamente controlado por la derecha y la extrema derecha en todas sus políticas programáticas. La inercia se ancla en las disputas internas de la coalición gobernante, esperando el gesto de un salvataje desde la derecha. Si hay algo que tienen en común es su diferente administración capitalista.

El proceso constitucional actual está en manos de los Republicanos de Kast, los más ideológicos posicionándose sobre el vacío de esta izquierda tibia y detrás de ellos, su sistema.

En el desarrollo del proceso constitucional no hay diferencias. No hay confrontación interna y muy pocas luchas reivindicatorias. El agotamiento es gigante y participaron, menos que en el primer proceso.

Lee aquí todos los análisis de los ante-capitulos y los comparados de las enmiendas:

Su casi segura derrota en el Referendo de diciembre significará, en la práctica,  la caída del gobierno Boric, el que quedará totalmente dependiente de los sectores más reaccionarios.

A Alvaro Elizalde, ex Presidente del Senado, su vinculación económica no le impide sonar ya como presidenciable, derecha de por medio. El peligro para la gobernanza y las derechas se llama Republicanos. Mientras que Los Republicanos quieren romper la alianza UDI y RN, éstos quieren dejar fuera a los Republicanos.

La decadencia de la “izquierda” institucional es tanta, que Gabriel Boric viajó con el ex presidente Sebastián Piñera al cambio de mando en el Paraguay y después hizo declaraciones públicas elogiándolo.

La salida del gobierno de elementos muy próximos a Boric ilustran esa tendencia a la descomposición.

El ministro Giorgio Jackson, muy próximo a Boric, renunció como ministro de Desarrollo Social del Gobierno de Chile, para facilitar acuerdos entre la UDI y Renovación Nacional, y el actual gobierno. Esta derecha se había negado a negociar mientras Jackson se mantuviera en su cargo, debido a las acusaciones de corrupción en el escándalo conocido como ‘Caso Convenios’. Evidentemente se trató de una maniobra para aumentar el control de la derecha sobre el gobierno Boric.

El gobierno Boric quiere el apoyo de la derecha para aprobar el llamado ‘pacto fiscal’ y la reforma de pensiones, dos de los proyectos más derechistas que ha impulsado. Hay los mismo juegos de escena de siempre, pero lo fundamental es que todo el sistema está en su conjunto en contra de los trabajadores y de los pueblos. 

En junio de este año, había renunciado Carlos Contreras a su cargo de secretario regional ministerial de Vivienda y Urbanismo en la Región de Antofagasta, por el mismo tema.

Estas renuncias representan la crisis terminal del régimen, que es incapaz de ofrecer un nuevo horizonte a las masas que se levantaron en 2019.

Jackson, próximo a Boric desde la militancia estudiantil, fue uno de los ideólogos de la fraudulenta Convención Constituyente desde la Secretaría General de la Presidencia, donde estuvo hasta la derrota del Apruebo el año pasado.

Jackson fue financiado -entre otros- por la propia fundación Soros para la apertura de Revolución Democrática. Dinero que él mismo tuvo que confirmar luego de que el grupo de hackers DCLeacks lo expusiera. Giorgio Jackson recibió tres pagos de una de las fundaciones de George Soros. 

  • Open society ha evolucionado como un movimiento financiero con influencia de lobbies en segundo plano.
  • Creó Quantum Fund, que contribuyó a la caída de la libra esterlina, y fundó Open Society Institute en 1993.
  • Sus ONGs como International Crisis Group y Human Rights Watch operan globalmente, buscando influir en políticas y desestabilizar gobiernos.
  • Ha tenido impacto en Europa del Este, Ucrania y América Latina, buscando “neoliberalización” y control financiero.

La crisis deberá empeorar. La crisis del gobierno Boric representa la de todo el sistema que buscaba ponerle una piedra a las reivindicaciones de la Revuelta Popular del 2019.

La fusión de Convergencia Socialista (CS) con Revolución Democrática (RD) se puso más difícil por la crisis generalizada, que se acentuó con las denuncias de corrupción en el caso Convenios, donde está involucrada la Fundación Democracia Viva, vinculada a RD.

Conforme la crisis de la izquierda institucional avanza, los grupos menores de esa “izquierda” se ven obligados a fusionarse para participar de  las elecciones municipales del 2024. Las derechas están en la misma situación, apegadas a la agitación de medios de comunicación que instalan la idea de los “expertos” en el manejo del Estado. Jackson sale de la cartera de Desarrollo Social por un acto político, mientras que en el gobierno anterior, con muertos en la calle, Chadwick no salió del Ministerio del Interior. Éste es el tamaño de la crisis. 

Marco Enriquez-Ominami, fundador del Grupo de Puebla y del Partido Progresista, por ejemplo, se sumó con dos partidos, Patria Progresista en la Región Metropolitana y otro en el norte; algunos otros de larga data tratan de rearticular su fallida intentona en la vapuleada lista del Pueblo;  dirigentes sindicales e históricos populares cercanos a Mesina estudian su propia arremetida. Todo en este vacío de poder que deja este gobierno, tibio para la izquierda y con sabor a “No es na’, no es chicha ni limoná”.

El objetivo es repetir por arriba el vacío de poder institucional de lo que hizo el Frente Amplio, ni más ni menos. Quieren plantar una izquierda en el discurso para aprovechar la crisis de Boric y ganar espacio institucional, como si esto sirviera. 

La crisis política es el común denominador de toda la Región. Escenarios muy parecidos se repiten en Ecuador, Perú, Argentina y Brasil.

El pueblo, en una espera eterna. La élite sabe que no va a ser eterna, pues los tiempos se acaban y no hay resultados institucionales reales a las demandas levantadas en 2019.

¡A votar En Contra en Diciembre!

¡Por una A/C Libre y Soberana!