¿Que pasa con tu dinero? Mira el recorrido de las AFP durante todos gobiernos “Democraticos”

El sistema actual de seguridad social, nunca tuvo como beneficiario al pueblo, sino a poderosos grupos económicos de la burguesía, que con nuestro dinero invierten y compran fuerza política.

La ministra del Trabajo, Jeannette Jara, después de haberse reunido con la bancada de diputados de Renovación Nacional, anunció que el gobierno Boric está renunciando a su propio proyecto sobre el cambio al sistema previsional.

Esta decisión fue reforzada por el ministro de Hacienda, Mario Marcel.

La disculpa demagógica es que el objetivo sería subir las pensiones, a pesar que la mayoría de los montos de las pensiones quedarán muy por debajo del ingreso mínimo, que hoy es de $410mil.

En realidad, se trata de una nueva y obscena capitulación a las AFP (administradoras de fondos de pensión), de las compañías de seguros, del gran empresariado, a la derecha y al imperialismo. El sistema de las AFP fue un proyecto creado desde la burguesía empresarial vinculada a la Dictadura, para disponer libremente de un capital que acelerara el proceso de acumulación y concentración de la riqueza en manos privadas.

El ex ministro de la Dictadura, José Piñera Echenique, hermano del ex presidente, propuso a nombre de los llamados “Chicago Boys”, el mecanismo preciso para lograr esa acumulación de capital y estableció a través de diversos decretos, la reforma del sistema previsional.Se trataba de liquidar la seguridad social que estaba en manos del Estado, traspasando esos recursos a empresas especuladoras (las AFP), y que el aporte para el ahorro previsional ya no saliera del bolsillo de los empleadores sino, directamente del sueldo de los trabajadores que, de esta forma, “aportarían” una parte de su sueldo, para formar el capital de inversión que requería la burguesía.

La forma inicial del sistema se presentaba de una manera atractiva, prometía grandes beneficios con garantías y dividendos anuales, que aseguraban una jubilación y que nada tenía que envidiar al sueldo percibido por los trabajadores mientras se encontraban activos.

Las promesas del sistema original de capitalización individual

1) Una rentabilidad de UF + 4% Anual;

2) Una compensación por pérdidas a cada mes;

3) El retiro programado se calculaba según tabla de mortalidad del INE (Instituto Nacional de Estadística), asegurando de acuerdo a esto una renta vitalicia para el pensionado. Sin embargo, desde el INE, se estimaba que las personas en promedio vivirían 85 años, aunque la verdad es que en aquel momento la esperanza de vida del chileno era de 69 años;

4) Al fallecimiento del afiliado, el saldo en su cuenta individual era heredable a su familia.

De esta forma, un derecho de los trabajadores como es la jubilación, pasó a ser un beneficio de los empresarios, que utilizarían el dinero ahorrado durante toda la vida de los trabajadores para satisfacer sus intereses, e invertir sin perjuicio en sus empresas privadas, enriqueciéndose así cada vez más a costa de nuestro esfuerzo.

A pesar de que este sistema fue creado en Dictadura, los nuevos representantes políticos heredaron el sistema y no solo no lo modificaron en los sucesivos períodos de gobiernos civiles, sino que lo profundizaron.

Rápidamente, los personeros de la Concertación, asumieron como propio el sistema de previsión y se convirtieron en sus defensores acérrimos.

La Concertación favoreció aún más a los empresarios y a sus políticos

La Concertación se encargó de agitar que el sistema previsional requería cambios profundos, que supuestamente irían en beneficio de los trabajadores. La verdad es que estos cambios irían en beneficio directo de los empresarios, existiendo en forma evidente un acuerdo político al interior del conglomerado gobernante para que esto ocurriera.

Es así que el 2006, cuando el gobierno de Michelle Bachelet se preparaba para efectuar la reforma previsional prometida, coincidentemente la AFP Provida reforzó su directorio con personajes de la Concertación.

Algunos de estos personajes son los siguientes:

XImena Rincón (que había sido intendente de Santiago)

José Antonio Viera-Gallo (del PS, quien acababa de dejar su lugar de presidente en la Cámara de Diputados)

Jorge Marshall (PPD, quien era el exministro de economía de Patricio Aylwin)Osvaldo Puccio (PS, ministro secretario General del Gobierno de Lagos)

Hugo Lavados (DC, ministro de economía de Bachelet y fue luego presidente de AFP Cuprum)

María Eugenia Wagner (DC, subsecretaria de la Hacienda de Lagos y directora de Cuprum).

Al menos 24 exfuncionarios de la Concertación, han buscado entrar en directorios de las empresas en las cuales las aseguradoras tienen representación. Si buscamos más a fondo, observamos que muchos de los políticos que han defendido las AFP, tienen importantes intereses personales y económicos no solo en las AFP, sino en las empresas que le pertenecen a los grupos económicos que las manejan.

Un ejemplo de lo anterior es como se repiten en los distintos directorios, los nombres de importantes políticos ligados a la derecha y a la Concertación.

Los beneficiarios de la Dictadura financian sus partidos políticos

También es importante resaltar cómo los distintos grupos que controlan no sólo las AFP, han invertido en los partidos y en las campañas políticas, tanto de la Concertación como de la derecha.

Entre el 2004 y el 2013, tanto AFP Cuprum como isapres Banmédica y Vida Tres, además del Grupo Penta y el de Colmena, financiaban partidos políticos, campañas e institutos de formación política. Todo esto de forma secreta con el dinero de los trabajadores.

Ni Cuprum ni las Isapres informan a sus afiliados lo que se realiza con su dinero, si éstos estaban de acuerdo en utilizarlo para financiar trabajo político que, claramente, tiene una relación cercana con quienes manejan las AFP.

El sistema actual de seguridad social, nunca tuvo como beneficiario al pueblo, sino a poderosos grupos económicos de la burguesía, que con nuestro dinero invierten y compran fuerza política. Con el gobierno de Ricardo Lagos se realizaron algunas modificaciones al sistema de capitalización individual, en el cual se crean los multifondos, con la Ley 19.795, hoy conocidos como fondos A, B. C, D y E.

Pero, a su vez, incorporó las comisiones fantasmas al ahorro acumulado, lo que concluyó en una apropiación del ahorro acumulado de más de 500 millones de dólares por cada año.

En el gobierno de Michelle Bachelet, el 2008, al introducir la Ley 20.255, se eliminó casi la totalidad de garantías del sistema encontradas entre los artículos 73 y 82. Si bien se creó la Pensión Básica Solidaria, el costo real que tuvo la creación de la misma, fue eliminar casi todas las garantías, entre ellas la pensión mínima garantizada.

No lograremos verdaderos cambios si no modificamos la base de este sistema de seguridad social, que es uno de los pilares del modelo capitalista en Chile, impuesto ‘a punta de bayoneta’ por la Dictadura.

Los miles de millones de dólares que se juntan a través del dinero aportado por los trabajadores, tienen como finalidad sostener el actual modelo económico.

Hoy, en el ocaso del gobierno Boric, todos lo sabemos: no se busca generar pensiones dignas con el dinero aportado forzosamente por los trabajadores.

Ante esta situación, la única salida que tenemos los trabajadores es terminar, de una vez, con el sistema que solo beneficia a la burguesía, que nos condena a pensiones de miseria y nos roba el esfuerzo de toda una vida.

El retiro no es suficiente, debemos terminar con este sistema y avanzar a un sistema previsional solidario, y que nuestro dinero sirva para el desarrollo humano de todo el país.

Tanto a la derecha como a la Concertación y al gobierno Boric, llegó la hora de pasarles la cuenta, y terminar con el sistema del cual se han beneficiado todos estos años, a costa de nuestro trabajo.