Reivindicaciones laborales en el congelador. El costo de la crisis lo están pagando los trabajadores 

Los ricos de Chile y las potencias extranjeras quieren mayores dividendos, como si los que ya tienen no bastaran mientras tanto, aumento del pasaje, leyes represivas, disminución del poder de compra...

“La clase trabajadora está cansada de nuestro lenguaje y de nuestra conducta conciliadora y sumisa a la brutal y desembozada dictadura económica y social que impera en nuestro país”Clotario Blest 

En un escenario común, con un alza significativa del costo de la vida y con un Estado inexistente, los trabajadores ya estarían pensando en una movilización masiva que ponga por delante la recuperación de soberanía, en contra de la clase política.

Hoy, todo el aparato estatal está sumido en una crisis de corrupción que hace insostenible la vida cotidiana. Bajos sueldos, costos de la vida irracionales y un saqueo sostenido de nuestros recursos, nos tienen en la antesala de una reforma tributaria que intenta modificar aún más el escenario disfrazado de equidad, en beneficio de los testaferros de la Dictadura.

Los ricos de Chile y las potencias extranjeras quieren mayores dividendos, como si los que ya tienen no bastaran.

De muestra un botón: Antofagasta Minerals logra utilidades por US$765 millones, más del doble de los excedentes de Codelco.

La minera Antofagasta Minerals, perteneciente al grupo Luksic, informó el jueves 10 de agosto que durante el primer semestre del 2023 registró utilidades, antes de impuestos, por $765 millones de dólares, un alza de 12,5% respecto al mismo periodo del año anterior.

Según comunicó la Compañía, las cifras se deben principalmente a la mayor producción y ventas de cobre, oro y molibdeno, además de un incremento en los valores de los subproductos.

Estos resultados contrastan negativamente con lo informado por la estatal Codelco, que durante el mismo periodo registró excedentes por un poco más de $329 millones de dólares, menos de la mitad que las utilidades de la minera privada.

Todo esto en medio de una baja sostenida de la economía de los chilenos. ¿Cómo se puede explicar que un grupo tan pequeño de chilenos se lleve tanta riqueza de nuestro país sin pasar  por caja?

Trabajadores de supermercado pasados a llevar, trabajadores del Estado poniendo en discusión la falta de continuidad de políticas públicas, como es el caso de Cultura. Los profesores, a un paso de la huelga indefinida que decidirán el próximo miércoles a nivel nacional;  y la mayoría de chile, sindicalizados, están obligados a mirar desde la ventana cualquier alza en sus ganancias.

Chile, desde la “pandemia” vive un adormecimiento absurdo en materia de movilización y subordinación a las clases medias ancladas y apernadas en aparatos del poder que, en gran medida, tiene como causa el control de las organizaciones de masas por grupos oportunistas que las usan en beneficio propio, bajo la pata de los testaferros de la Dictadura, a cambio de unas migajas.

Votar En Contra en Diciembre es de suma urgencia. Organizar las luchas de los trabajadores es primordial