Sobre el “Compromiso de Santiago” y su contexto político actual

El “Compromiso de Santiago” es una continuidad de la política del “Grupo de Puebla”, que es controlado por el Partido Demócrata de los Estados Unidos.

El objetivo central es hacer mucha demagogia con la “democracia” mientras siguen apretando el régimen político con el objetivo de aumentar el saqueo de América Latina.

El Partido Demócrata en este momento es el principal representante de la política de guerra impuesta por los monopolios norteamericanos que han visto sus ganancias caer sensiblemente.

Con las elecciones en los Estados Unidos que sucederán en 14 meses, el Partido Demócrata precisa mantener una cierta estabilidad en sus dominios, principalmente después de haber gastado más de US$ 100 mil millones en la guerra en Ucrania y poder perderla.

Lo más probable, porque ya lo están haciendo, es que traten de congelar el conflicto, también para ganar tiempo y rearmar a Europa, permitiendo que las demás potencias imperialistas también se rearmen.

Al mismo tiempo, aumentan la operación de PsyOp (operación de guerra sicológica) para hacerle creer a la gente de que está todo normal, que vivemos en “democracia”, mientras en América Latina siguen con la política de chuparnos hasta la última gota de sangre.

El circo de la “democracia” para maquillar la brutal dictadura

En el primer punto del Compromiso de Santiago se habla de “cuidar y defender la democracia, respetar la Constitución, las leyes y el Estado de Derecho. Queremos preservar y proteger esos principios civilizatorios de las amenazas autoritarias, de la intolerancia y del menosprecio por la opinión del otro”.

Esto sin dudas es una guiñada del ojo a la continuación de la represión y la defensa de la dictadura de la burguesía, que hoy llaman de democracia. Bajo el parámetro de “proteger los principios civilizatorios” podemos decir que es correcto mantener presos a personas supuestamente “peligrosas” como lo son los nombrados “terroristas” en nuestra América Latina, los cuales lejos de serlo, son luchadores sociales aprisionados por las mazmorras del Estado Burgués.

Otro supuesto ejemplo es la supuesta intolerancia. Por ejemplo, para el Estado de Chile no se puede ser intolerante con quienes defienden el fascismo, o con la ultra derecha, o la burguesía que permite el saqueo de nuestros recursos a manos de sus corporaciones. Con ellos, hay que ser tolerates, amistosos, buscar el dialogo aunque nos estén matando, aunque usurpen tierras ancestrales de pueblos originarios, etc.

En otro de los puntos se comprometen a “enfrentar los desafíos de la democracia con más democracia, nunca con menos, condenar la violencia y fomentar el diálogo y la solución pacífica de las diferencias, con el bienestar ciudadano en el horizonte”.

Como demagogia está excelente. Pero cuando le echamos un vistazo a la situación política, tanto en Europa como en América Latina, lo que vemos es la escalada de los ataques en contra de los trabajadores y de los pueblos oprimidos. 

Lista de Adherentes:

–      El presidente de Brasil: Lula da Silva

–      El presidente de Ecuador: Guillermo Lasso

–      El presidente de España: Pedro Sánchez

–      El presidente de Irlanda: Michael D.Higgins

–      El presidente de República Dominicana: Luis Abinader

–      El presidente del Consejo Federal de Alemania: Peter Tschentscher

–      El presidente de Colombia: Gustavo Petro

–      El presidente de México: Andrés Manuel López Obrador

–      El primer ministro de Portugal: Antonio Costa

–      El presidente de Chile Gabriel Boric

–      Los expresidentes chilenos: Michelle Bachelet, Sebastián Piñera y Eduardo Frei Ruiz-Tagle.