Un agenda común donde la Última palabra la tengan chilenos y chilenas: “Revocabilidad en el Cargo”

Que Giorgio Jackson sea o no un ministro relevante en el cargo es importante y eso hay que explicarlo a las y los chilenos.

Un gobierno con la idea de esta “democracia” representativa se basa en administrar las voluntades de mayorías territoriales y de trabajadores de manera concentrada en un grupo de funcionarios de los partidos políticos oficiales que se vinculan bajo esa lógica (administrar el poder a las clases dominantes). 

El gobierno de este estado se ha negociado continuamente entre los mismos partidos que se reparten esta gerencia. No más de 450 mil personas vinculadas a esos partidos del sistema están a disposición de esa idea. 

Jackson es uno de ellos y por su trayectoria, uno importante. Mientras tanto, al frente (la derecha) lo sabe hace años; por ahí actúan con una de las tácticas para disminuir el poder de sus adversarios es lo que buscan estas iniciativas, muchas de ellas impulsadas por medios comunicacionales.

La derecha hoy desde Fidel Espinoza hasta el partido de Kast – Republicanos-, se prepara para acertar su golpe al adversario político, a pesar de que juntos, con matices, administran el poder capitalista del sistema. Pero en este juego de ajedrez hacer caer los alfiles primero es una jugada permitida; de ahí la fijación por el círculo cercano a Boric, que se ha visto muy debilitado con el Rechazo a su “nueva” constitución de la Dictadura del año pasado.

En esa misma línea, ya no importa el salvataje al Gobierno de Piñera que el actual conglomerado político gobernante realizó sentándose al “acuerdo por la paz” del 15 de noviembre del 2019, que tenía como objetivo no solo enfriar el alzamiento popular, sino también ponerle una piedra arriba con la “nueva” constitución.

Entonces, ¿dónde queda la necesidad popular de una mejor vida con estos niveles de control del sistema a partir del sistema partidario oficial? (…) Relegada, como ha sido naturalizado en los últimos 50 años, con posibilidad casi nula de retomar el camino de los derechos sociales por las vías institucionales.

La revocabilidad bajo plebiscito sectoriales o nacionales  es de suma urgencia frente a la imposibilidad de construir un Estado para todos y todas desde la “clase partidaria” que actúa al servicio de las clases dominantes, las cuales se benefician de las estructuras heredadas de la Dictadura, que siguen más vigentes que nunca.

El pueblo debe con fuerza propia retomar el control de las decisiones y construir su propio horizonte bajo sus propios intereses; debe construir el poder popular, que implicá en la superación del poder actual que beneficia a ínfimas minorías.

A construir una agenda común de poder popular fuera de los intereses de la élite. El que no respete los intereses de las mayorías debe irse.

Un Estado generado desde el Poder Popular manifestado en una Asamblea Constituyente Libre y Soberana en la cual su soberanía y autodeterminación resida en los trabajadores y los Pueblos que habitan el territorio de Chile y que sea ejercida fundamentalmente a través de la participación democrática deliberante y vinculante, tales como; plebiscitos, elección y revocación de mandatos, iniciativas populares de ley/normas. De esta manera disolviendo y sustituyendo el actual estado burocrático y el sistema que lo fundamenta.