Un proceso acotado a las élites gobernantes, capítulo “enmiendas”

Más de 400 enmiendas ingresadas por Republicanos en el Consejo Constitucional. ¿Cuales son los cambios propuestos?

Que los sectores fascistas de las derechas nacionales quieran sacar a sus referentes dictatoriales asesinos de la cárcel es casi una constante,   la misma élite no le ha negado esa posibilidad, y si es verdad, incluso entre capitalistas y fascistas hay diferencias.

Más de 400 enmiendas ingresadas por Republicanos en el Consejo Constitucional ha causado controversia por las implicaciones que esta podría tener respecto a cómo cumplen sus penas los reos de Punta Peuco. Se trata de la iniciativa que propone que los presos mayores de 75 años puedan cumplir sus penas fuera de los recintos carcelarios.

El consejero de Republicanos Antonio Barchiesi explicó que esta enmienda responde a la necesidad de “liberar espacio en las cárceles para disponibilizarlos para el cumplimiento de penas de personas que hoy están aterrorizando a los chilenos”. “La misma pena, con el mismo alcance, pero desde sus casas“, finalizó.

Pero todas éstas enmiendas no hacen nada más que viabilizar un proyecto que las clases gobernantes quieren imponer, ya lo han hecho en el pasado, hoy van por el mismo sentido.

Qué sentido tienen las enmiendas en el actual proceso constitucional, sino es forjar una línea más allá de la idea de la propiedad privada consensuada en el poder tras el poder, qué esperanzas puede existir en una redistribución de la riquezas generadas en nuestro país con este nivel de control social.

Más de mil enmiendas presentaron los Consejeros Constitucionales al anteproyecto que ha estado en debate desde el pasado 7 de junio, fecha en la que la Comisión Experta entregó el documento final.

Y volvemos a la disputa real, el sistema económico capitalista necesita de las ideas de la producción de valor y crecimiento constante en la cual utiliza la capacidad humana para generar además de usar el Estado para redireccionar esas ganancias a la acumulación de privados, un simple espectador e intermediario donde las clases subalternas son subyugadas a la elección acotada.

La derecha desmembró el Estado para beneficio propio desde el primer capítulo imponiendo la idea de la disminución de una sociedad de derechos, todo esto con la debilidad ideológica de los progresismos nacionales.

De los consejeros Eluchans Recondo y otros de la misma casa política “asegurará” por “favorecerá” en el artículo 1 inciso 2 sobre la participación igualitaria entre hombre y mujeres en procesos democráticos, esto va incluso más allá del reformismo actual.

Conclusión: 

La idea de votar en contra se sustenta no por la idea de votar en contra de quienes hoy oportunistamente quieren promover que la actual constitución solamente es de la dictadura, auto vanagloriándose al vacío intelectual de sus congregaciones políticas absurdas y su actuar entreguista de las últimas décadas, votar en contra es de suma importancia porque el modelo que pretende imponer hoy la élite nacional (con matices) es más profundo que el propio e inhumano neoliberalismo.

La entrega completa de soberanía al poder del capital extranjero, existe en paralelo con la actual administración y es a quien hemos señalado como el actual testaferro de la dictadura.

Lo que hoy hace el poder es la última fase del desmantelamiento de las ideas de un Estado, este será usado a destajo para la acumulación de capitales privados, el extractivismo, la producción por los subalternos sin derechos, estamos entrando a una especie de esclavitud soterrada.